Martes, 13 de Abril de 2021

Las últimas actuaciones policiales contra las fiestas ‘ilegales’ en pandemia podrían haber abierto una nueva línea de investigación. Un posible punto de partida, las 22 propuestas para sanción en un bloque de apartamentos turísticos en la calle de San Pablo y los testimonios de algunos de los implicados.


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¿Qué podría indicar que detrás de estas fiestas hay algo más que el incumplimiento de las normas sanitarias? En estas dos fiestas simultáneas en el mismo bloque de pisos los agentes encontraron dos altavoces musicales idénticos y un similar ‘modus operandi’.

Según fuentes cercanas al caso, los dos convocantes lo hicieron a través de las redes sociales y pagaron cerca de 200 euros por el alquiler del apartamento. Por lo menos en uno de ellos, los participantes sancionados explicaron que habían pagado 10 euros para poder participar en la fiesta ‘ilegal’.

DE FIESTA… HASTA LAS 2.50

La Policía Nacional, alertada por la denuncia de otros clientes de este mismo bloque de apartamentos turísticos, se personó en el lugar en torno a las 2:50 de la madrugada del sábado encontrando a diez jóvenes de entre 18 y 25 años en un apartamento consumiendo bebidas alcohólicas, fumando y sin guardar la distancia de seguridad.


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En ese momento los agentes descubrieron a otros tres jóvenes por las escaleras, que tras percatarse de su presencia, avisaron a los que se encontraban en el otro piso e inmediatamente quitaron la música.

Las investigaciones se centran en saber si, desde el toque de queda, a las 23:00 horas, hasta las casi tres de la madrugada, podría haber un goteo incensante de jóvenes en estos apartamentos. Adolescentes que podrían pagar más de 15 euros y estar allí un periodo determinado de tiempo para luego ir a otro piso o apartamento.

De ser así, la ganancia de los convocantes podría aumentar considerablemente teniendo en cuenta que se da la posibilidad que hasta la presencia policial podrían haber pasado por esos apartamentos más de una cuarenta o cincuenta jóvenes. Lo que serían más de 600 euros por fiesta.

Se da también la circunstancia que en estos apartamentos turísticos ya se han producido otros incidentes similares con fiestas ‘ilegales’. Por el momento, continúan los incumplimientos a pesar de que la Policía es conocedora de los hechos. Ahora la investigación se centra en saber si, más allá de estas fiestas, hay un fin económico e incluso si, más allá de tratarse de un hecho aislado, o hubiese una red de delincuentes detrás.

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