Martes, 07 de Diciembre de 2021

Los bomberos de la Diputación de Zaragoza han avisado del riesgo de no realizar un buen mantenimiento de chimeneas, estufas y demás equipos con los que combatir el frío, así como de la importancia de hacer un uso correcto de los mismos. Con la bajada de temperaturas, propia de estas fechas, aumenta la utilización de estos aparatos y con ello el número de incendios originados por estas causas.

De hecho, los incendios más graves de vivienda de producen en esta época del año y este fin de semana se han registrado cinco siniestros de este tipo en distintas localidades de la provincia sin que se hayan lamentado daños personales, ha indicado la Diputación de Zaragoza en una nota de prensa.

El subjefe de intervención del Servicio Provincial de Extinción de Incendios de la DPZ, Manuel Martínez, ha precisado que la mayoría de estos siniestros se producen “por descuidos o falta de mantenimiento en los conductos como las chimeneas”.

“Cuando llegan los meses de invierno, insistimos en que el mantenimiento es clave para prevenir este tipo de incendios”, en concreto, limpiar las chimeneas, revisar las calderas y las estufas, algo “totalmente necesario, si no queremos tener un buen susto y evitar una desgracia”, ha concretado Martínez.

En el caso de las chimeneas, el hollín acumulado desde el último uso puede quemarse al ser un combustible, lo que provocaría un incendio. Asimismo, es imprescindible revisar las estufas de butano y sus quemadores ya que una incompleta combustión genera monóxido de carbono, cuyo riesgo es letal y provoca una intoxicación. Por eso, es aconsejable disponer de detectores de humo y de monóxido de carbono si tenemos estos aparatos. También es fundamental no sobrecargar los circuitos eléctricos puesto que tener enchufados demasiados aparatos en un mismo punto provoca un cortocircuito que puede desembocar en un incendio en una vivienda

CONSEJOS ANTE UN INCENDIO

Los consejos en caso de sufrir un incendio son llamar al teléfono de emergencias 112. A veces se da por supuesto que alguien ha avisado, cuando en realidad nadie lo ha hecho; y, antes de abandonar la vivienda, si es posible, cerrar todas las puertas y ventanas, tanto de la habitación donde haya comenzado el siniestro, para evitar que el fuego y el humo se extiendan por toda la vivienda, como del resto de la casa.

Esta medida también permite reducir la intensidad de las llamas al acabar con la entrada de oxígeno en la habitación. Otra recomendación es, en caso de fuego en un bloque de viviendas con humo en la caja de escaleras, quedarse dentro del piso con las puertas cerradas y colocar paños húmedos en las ranuras de la puerta. Lo más aconsejable es permanecer en la habitación más alejada del fuego y avisar desde allí a los servicios de emergencias para informarles de que estamos atrapados.

Además, hay que acordarse de coger las llaves al abandonar la vivienda para entregárselas a los servicios de emergencias ya que en muchas ocasiones se cierra la puerta sin tener las llaves y se retrasa la entrada de los efectivos; y esperar fuera de la vivienda a los servicios de emergencia.

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