Viernes, 22 de Enero de 2021

En torno a la 1:30 del pasado 2 de julio, los vecinos de Quinto de Ebro se despertaban sobresaltados al escuchar ruido de cristales rotos y golpes violentos. “Los golpes venían de la sede de la Comarca y en ese momento veo a cinco jóvenes que se acercan corriendo hacia mí”, explica un vecino de la localidad que salía en ese momento a sacar la basura.

Los jóvenes explican a este vecino que hay un hombre golpeando con una barra de hierro unos cristales y que está intentando acceder al edificio. “Me dijeron que les había amenazado con apuñalarles si no se iban”, continúa explicando este vecino.


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Avisados por la empresa de seguridad dos patrullas de la Guardia Civil de los puestos de Leciñena  y Pina de Ebro se presentan en el lugar y entran en el edificio donde se ha resguardado el hombre tras amenazar a estos vecinos.

UN TECHO PARA DORMIR

Los agentes encontraron en la primera planta del edificio, tumbado en el suelo del cuarto de limpieza, a un hombre de de unos 50 años de edad, de nacionalidad rumana, que les explica que había entrado en el edificio porque buscaba un lugar donde cobijarse y pasar la noche.

Según fuentes policiales, este hombre había estado trabajando de temporero en la zona recogiendo fruta y tras finalizar su trabajo se había quedado en la calle y esperaba poder encontrar de nuevo trabajo en otra empresa frutícola.

“Muchos deambulan por la zona entre trabajo y trabajo esperando enganchar con otro y mientras viven de lo que puede”, explican estas mismas fuentes.

Este temporero había roto varios cristales con un objeto contundente para acceder a la sede de la Comarca de la Ribera Baja del Ebro y, tras intentar acceder con poca fortuna a dos habitaciones que estaban cerradas con llave, subió a la primera planta y entró en el cuarto de la limpieza con la intención de pasar la noche allí.


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Los agentes de la Guardia Civil lo detuvieron por un delito de robo con fuerza y antes de pasar a dependencias policiales fue trasladado al Hospital Universitario Miguel Servet al presentar, en el momento de la detención, síntomas vinculados con el COVID-19.

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