Lunes, 16 de Septiembre de 2019

Son dos de las calles más emblemáticas de la ciudad. Los nombres de las avenidas de Gómez Laguna y Cesáreo Alierta serán suprimidos por decisión unilateral del gobierno de Zaragoza en Común (ZEC), capitaneado por el alcalde Pedro Santisteve.

En un inicio, según fuentes municipales, se modifican los nombres dentro del proceso de modificación de las calles franquistas en virtud de la ley de Memoria Histórica y Memoria Democrática. “Se modificarán todas las calles hasta la entrada en vigor de la Constitución”, afirmaron desde ZEC.


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Las mismas fuentes reconocen que no se conoce aún cuando se hará la modificación. El cambio de nombres, en base a las leyes de Memoria Histórica, se está haciendo de manera progresiva en la ciudad.

DOS ALCALDES DEL FRANQUISMO (Y EMBLEMÁTICOS)

Gómez Laguna fue uno de los alcaldes más reconocidos del pasado siglo. En su mandato se realizaron numerosas obras que cambiaron la imagen de la ciudad de manera notable. Entre ellas, la reforma del Paseo de la Independencia, la Plaza del Pilar, el Estadio de la Romareda o el Puente de Santiago.

Su alcaldía se inició en 1954, y terminó en 1966. Sus comienzos en política se enmarcan después de la Guerra Civil, en el año 1939. Colaboró con el bando franquista durante la guerra y de ahí saltó al ruedo político. Fue en el citado año -1939- cuando se responsabilizó del área de Hacienda. Después de su alcaldía, ejerció de procurador en las Cortes franquistas.

No sólo la política fue parte de su actividad profesional. También ocupó puestos clave en el mundo empresarial, como la presidencia de la Cámara de Comercio de Zaragoza, consejos de administración de varios bancos aragoneses o la compañía Cementos Portland.


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El alcalde Cesáreo Alierta no sólo fue alcalde de la ciudad durante cuatro años. Fue presidente del Real Zaragoza entre 1953 a 1958. Durante su mandato, se construyó el estadio de La Romareda, que se inauguró el 8 de septiembre de 1957 con un partido entre el Real Zaragoza y Osasuna.

UNA DECISIÓN CRITICADA

La decisión adoptada por el gobierno de Zaragoza en Común ha levantado las críticas de los partidos de la oposición. Entre otros, desde el Partido Popular, se recuerda que en el año 2008 se modificó el nombre de hasta 43 calles -por unanimidad de todos los partidos- en virtud de la ley de Memoria Histórica.

De hecho, apuntan, en dicho año se aprobó en Junta de Portavoces que nunca se modificarían las calles de los alcaldes de la ciudad pese haber gobernado durante la dictadura franquista. Ese acuerdo se aprobó por todos los partidos, desde Izquierda Unida hasta el Partido Popular.