Miércoles, 23 de Junio de 2021

Desde hace dos décadas las enfermedades emergentes han puesto en jaque a los sistemas sanitarios mundiales. Principalmente por problemas virales, los cuales afectan principalmente el sistema respiratorio.


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Realizando una cronología, en 2002 en China surge el primer coronavirus denominado como síndrome respiratorio agudo severo (SARS).

Posteriormente en el 2009 surge la pandemia de gripe A (H1N1) en México. Años posteriores surge el segundo coronavirus con trasmisión en humanos en Arabia Saudita en 2012, así como el virus del ébola en 2014.

En 2019 a inicios de diciembre en la ciudad de Wuhan inicio un cuadro respiratorio hasta la fecha desconocido siendo el 31 de diciembre cuando las autoridades sanitarias informaron de personas con cuadros de síndromes respiratorios severos por un agente desconocido.

Siendo el 7 de enero de 2020 cuando se da a conocer el nuevo coronavirus que tiempo después sería denominado COVID-19. Recientemente la OMS ha declarado al COVID-19 como una agente con muchas probabilidades de crear una pandemia.

A día de hoy el COVID-19 ha afectado alrededor de 92.000 personas en 81 países con una mortalidad de 3.200 personas, con una tasa de letalidad alrededor del 3% (entendiendo por tasa de letalidad la proporción de personas que mueren por esta enfermedad evaluada al día de hoy), siendo esta tasa más baja a los virus antes comentados.

LAS DUDAS SOBRE EL CORONAVIRUS

Las preguntas que surgen en la población de forma habitual podrían ser las siguientes: ¿Qué es el COVID-19? ¿Existen medidas para controlar el virus? ¿Debemos tener miedo ante el nuevo escenario? El COVID-19 es un virus que pertenece a la familia Coronaviridae de ahí el nombre y según los especialistas es similar en un 80% al coronavirus del 2002.


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Se creé que la transmisión fundamental es por gotas y contacto, es decir cuando el enfermo estornuda emite las gotas de Flügge pueden viajar al menos entre 1 y 2 metros de distancia y es cuando se pueden posar en alguna superficie la cual podemos tocar con la mano y posteriormente llevarla a tocar boca, ojos y nariz.

Por tanto, las medidas de higiene básicas son esenciales como el lavado de manos con agua y jabón o sustancias con hidroalcohol frecuentemente, estornudar en cara interna del brazo entre otras.

El escenario actual con las medidas adoptadas por el Ministerio de Sanidad y nuestra Comunidad Autónoma consiste en la identificación precoz de pacientes infectados y evitar así la diseminación del virus en la población, no obstante, si es conveniente se podría optar POR otras medidas dependiendo del curso evolutivo y cambiante de la situación.

Se espera a mediano plazo se evalúen otras tecnologías sanitarias como un tratamiento eficaz o la creación de una vacuna para disminuir la trasmisión. Por el momento debemos tener prudencia y llevar a cabo las medidas recomendadas.

*José Manuel Calderón Meza. Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.

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