Jueves, 04 de Junio de 2020

La Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza va a ser un hospital de campaña. En la arquitectura de la ciudad, y muy especialmente en este edificio, queda condensada toda una metáfora de lo que es nuestra ciudad. Zaragoza tiene la certeza y virtud de toda incertidumbre y necesidad: capacidad de adaptación.


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La Sala Multiusos que soñó Basilio Tobías, limitada lateralmente por la presencia del auditorio, y condicionada por la ordenación del solar, tiene la flexibilidad que requiere atender necesidades. Imagino que el arquitecto jamás pensó que las necesidades de los zaragozanos convertirían a este espacio en un improvisado hospital, pero la imagen nos viene bien para subrayar el carácter de una ciudad que se adapta, colabora, se esfuerza y es solidaria con los suyos y con quienes nos necesitan.

La arquitectura de finales del siglo XX y de buena parte de estas dos décadas -dos crisis-, nos dejan una Zaragoza milenaria adaptada a nuestros tiempos, que son los del camaleón.

“El arquitecto de la Sala Multiusos jamás pensó que las necesidades de los zaragozanos convertirían a este espacio en un improvisado hospital”

Los zaragozanos somos abiertos, solidarios en el esfuerzo y nos sabemos adaptar. Admiramos a quienes vienen de fuera incluso por encima de nuestra conveniencia, damos lo mejor de nosotros mismos cuando alguien nos necesita y sabemos cuidar de los nuestros, incluso mejor que de nosotros mismos.

Los edificios de la ciudad concentran en su espacio nuestro tiempo. La evolución de Zaragoza desde 1993, fecha en la que se construyó el edificio de la Sala Multiusos, hasta hoy, nos dan el mayor salto en el urbanismo de la ciudad desde la ruptura con el historicismo de 1870.

En esta concentración de necesidades y tiempo está nuestro espíritu de lucha. Hoy, el león que simboliza la ciudad está en la entrega de los trabajadores de las brigadas municipales, sin cuyo trabajo la ciudad no hubiera podido defenderse ni prepararse.

“El león que simboliza la ciudad está en la entrega de los trabajadores de las brigadas municipales”

Ellos han sido en estos días ejemplo de colaboración, entrega y solidaridad, ellos simbolizan a una ciudad entera y a su ayuntamiento trabajando por todos. Gratitud eterna a estos hombres y mujeres.

Los zaragozanos nos quedamos en casa estos días sabiendo que así hacemos de Zaragoza una ciudad mejor. Una ciudad que siempre ha tenido las virtudes del león… y las del camaleón. Gracias a todos los que trabajáis porque una vez más Zaragoza no se rinda. Ganaremos.

*Víctor M. Serrano Entío es Consejero de Urbanismo y Equipamientos del Ayuntamiento de Zaragoza.

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