Viernes, 23 de Agosto de 2019

Un Centro de Día es un lugar de convivencia, en donde no solo se trabaja la socialización con otros usuarios, sino que además en un lugar donde se motiva a la persona mayor a realizar todo tipo de actividades que le ayudan en la vida diaria.

Con el paso de los años, conforme la persona va haciéndose más mayor, la edad comienza a pesar, los achaques suelen ser frecuentes y los problemas de salud suelen estar a la orden del día de manera constante.
De ahí que el acudir a un Centro de Día es una de las mejores opciones a tener en cuenta. Un equipo de profesionales ayudará a la persona mayor a tener un envejecimiento de lo más activo con hábitos cotidianos mucho más saludables con el propósito de mantener un nivel de vida mejor.

El objetivo principal es conseguir que la persona mayor conserve el mayor nivel de autonomía posible. Está más que demostrado que a mayor actividad se consigue una importante mejora en la movilidad; dejando atrás la creencia de que cuanto mayor es la persona mayor debe de ser el reposo.

El saber elegir el Centro de Día idóneo para el anciano es una misión muy importante, no todos los residentes tienen las mismas edades, ni todos los centros prestan los mismos servicios.
Actualmente se puede encontrar infinidad de ofertas en Centros de Día, lo que permite al usuario encontrar el que más se adapte a sus necesidades y gustos.

Los Centros de Día son una magnífica solución para aquellas familias que por diferentes motivos no pueden prestar toda la atención y asistencia demandada por los mayores.
El Centro de Día que se elija debe de realizar una clara organización del espacio, teniendo en cuenta el grado de autonomía de cada usuario, de ahí que las personas mas autónomas puedan motivarse entre ellas generando una serie de vínculos estables con quienes compartir las actividades del día a día.

– Antes de elegir un buen Centro de Día, se debe de visitar varios centros para poder comprobar el tipo de instalaciones que dispone, el estado de conservación, estado del mobiliario, como trabaja el personal, etc.
Podemos encontrar Centros Públicos, Centros Privados y Centros Concertados.

-Elegir un lugar cercano al entorno social del residente o familiares resulta muy práctico. Si la persona mayor acude al Centro con amigos, conocidos, el acceso al Centro será mucho más fácil.

– Es muy importante que el centro disponga de servicio de transporte adaptado, con el que desplazar a los mayores de una manera cómoda e independiente.

– Antes de tomar una decisión, es muy importante observan como se desarrollan los servicios y acudir en el momento de las actividades. Será muy interesante que el centro además de gerocultoras que se dediquen a la atención del usuario, el centro ofrezca servicios de terapia ocupacional, médicos, psicólogos, fisioterapeuta, etc.

– Uno debe de asegurarse que el horario se adapta a las necesidades del usuario, de ahí que se pueda optar por estar toda la jornada completa, solo algunas horas o si fuese posible el entrar y salir cuando el usuario lo decida.

– Para saber que es lo que está permitido y lo que no, debe de solicitarse el reglamento de régimen interno. Es importante el mantener una comunicación fluida entre el usuario y/o la familia.

– Es fundamental que el centro cumpla la normativa vigente respecto a accesibilidad y seguridad, debe de estar provisto de ascensor, rampas, barandillas, salidas de emergencia, entre otros.

– Es importante que el centro cuente con algún nutricionista que adapte los menús a las necesidades médicas, a personas que sean diabéticas, o presenten alguna intolerancia alimentaria, o es celiaco, etc.

Lo que realmente importa a la hora de elegir un Buen Centro de Día, es que el usuario en todo momento se encuentre a gusto, que los servicios se adapten a las necesidades del usuario y el tener una atención personalizada y profesional en todo momento.