Jueves, 24 de Septiembre de 2020

Para que una relación de pareja funcione a la perfección a lo largo de los años es muy importante tener objetivos similares. La falta de interés común en la vida, a largo plazo puede dar lugar a una separación.

Además otra de las razones por la que un matrimonio llega a su fin puede ser la falta de intimidad, los abusos físicos o la infidelidad.
La mayoría de las parejas desean emoción y actividad en sus relaciones sexuales, por lo que si no lo tienen en casa seguro lo buscan en otro sitio.

Según un estudio realizado a parejas divorciadas, la infidelidad parece ser la segunda de las razones para dejar el matrimonio, siguiéndole las constantes peleas, discusiones o riñas existentes en la pareja.

Otro de los motivos por los que una pareja solicita el divorcio aunque es menos frecuente, es por enfermedad mental. A pesar de los grandes esfuerzos por parte de la pareja por mantener la relación, en ocasiones este tipo de enfermedad puede llegar a romper el matrimonio llegando al divorcio.

Un mal comportamiento por parte de la pareja, a nivel económico, emocional o incluso físico es otro de los motivos por los que un matrimonio llega a su fin. El no preocuparse por los hijos, el mal carácter, el no colaborar con las tareas domésticas acaba quemando a la pareja y por lo tanto la relación se termina y se rompe.

Un matrimonio soso o aburrido es otro motivo de separación. Según encuestas realizadas a personas separadas un matrimonio soso es considerado como “un asesino de las relaciones de pareja”.

Cerca de un 3% de los divorcios están relacionados con el abuso físico, tema muy serio a tener en cuenta por la sociedad. Es muy importante conseguir que el porcentaje de divorcios por motivos de abusos físicos sea “CERO”.
La violencia en el hogar no consiste solamente en pegarle a la otra persona. El maltrato puede manifestarse de otras muchas maneras como: agresión sexual, agresión física, maltrato emocional, aislamiento, intimidación, amenazas entre otras.

La violencia en el hogar puede empeorar en el momento que termina la relación, por lo que es muy importante el tomar medidas de seguridad antes o en el momento de comenzar los trámites de divorcio.

Las agencias de violencia ofrecen protección, seguridad y opciones de respaldo a lo largo del proceso divorcio.
Puede pedirle a un juez que prohíba a su cónyuge el realizar actividades específicas como:
· que vaya a su casa.
· que se comunique con usted.
· que lo amenace.

La violencia en el hogar puede afectar a muchos asuntos en el divorcio, asuntos relacionados con la custodia de los hijos, división de bienes, etc.
A pesar de que la violencia no vaya dirigida a los hijos, ni los hijos hayan sufrido ningún tipo de violencia, es muy importante el informar al juez sobre esta situación y los temores que la persona puede llegar a tener, si Usted reside en Madrid, puede contactar con  abogados matrimonialistas madrid para que le ayude en su caso.

Es posible que el maltratador reciba algún tipo de custodia, por lo que sería conveniente y más seguro que el intercambio de los hijos sea realizado en un lugar público, o bien en un centro de visitas supervisadas, en la que los intercambios se realizan de manera controlada.

Puede ocurrir que la persona se haya sentido amenazada por la pareja y puede que tenga miedo de que pudiera quedarse o llevarse al niño sin su consentimiento. El cónyuge no podría ser acusado de secuestro excepto si viola una orden de custodia válida.

Ante cualquier motivo de divorcio es posible que decida el contratar un abogado que le asesore y le ayude a afrontar esta situación de divorcio de la mejor manera posible.

Mediante un proceso de mediación, el mediador queda reunido con ambos cónyuges intentando llegar a un acuerdo sobre la división de bienes, custodia de los hijos y cualquier otro asunto.
El proceso de mediación suele funcionar en situaciones en las que las dos partes piden lo que quieren sin tener ningún tipo de miedo o intimidación.
Pero si una de las dos partes está acostumbrada a controlar y tomar las decisiones, el proceso de mediación casi nunca funciona.

Un buen abogado intentará mediar para alcanzar un divorcio de mutuo acuerdo al ser la vía más rápida y económica para los cónyuges.
Si una de las dos partes no está por la labor de mediar y no desea un común acuerdo, se presentará la demanda contenciosa que resulta ser mucho más lenta y cara.

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