Sabado, 08 de Agosto de 2020

Los percloratos, son un grupo de átomos de carga negativa compuesto de un átomo de cloro en el centro, unido a cuatro átomos de oxígeno, no tienen olor y son incoloros.
Percloratos que se manufacturan en grandes cantidades, existen cinco clases:

Los percloratos pueden encontrarse de dos maneras diferentes; en el ambiente, ya sean en forma sólida o, disueltos en el agua.


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Si no hay agua, como puede ser en un barril o sobre tierra seca, se localizarán en forma de sólidos y en presencia de agua se disolverán muy rápidamente.

Los percloratos al ser disueltos en el agua se separan en dos partes. Una de ellas contiene carga positiva y la otra carga negativa. La parte con carga negativa es el anión perclorato.

Los percloratos a temperatura ambiente son estables, pero cuando alcanzan elevadas temperaturas comienzan a reaccionar, originando una gran cantidad de calor lo que hace que una mayor cantidad de percloratos comiencen también a reaccionar, generando mucho más calor.

Este proceso se va repitiendo una y otra vez hasta que al final ocurre una fuerte explosión.

Debido a la manera que tiene el perclorato de reaccionar, los percloratos son muy utilizados en propulsores de cohetes, fuegos artificiales, pólvoras, explosivos y señales luminosas.

El poder de reacción de los percloratos a temperaturas es mucho más lento, e incluso pueden permanecer durante años sin reaccionar.


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Entre las diferentes clases de percloratos que se conocen, es el perclorato de amónio el que se produce en mayores cantidades, debido a que es utilizado en combustible para cohetes. Casi el 70% del propulsor sólido del trasbordador espacial lo constituye el perclorato de amónio.

Debido a las diferentes aplicaciones militares que tiene el perclorato de amónio, en muchos países, la cantidad de perclorato que se produce se considera materia confidencial, de ahí que no se sepa la cantidad de percloratos que se utiliza o se produce en los EEUU u otros lugares del mundo, aunque tal vez la mayor parte de los percloratos utilizados sea para los fuegos artificiales.

Los percloratos, además de ser utilizados en fuegos artificiales también tienen otros usos como: pegamentos, baños electrolíticos, baterías, bolsas de aire, agentes para blanquear y limpiar, en sistemas para regenerar oxígeno, para la fabricación de otras sustancias químicas.

Hace unos años atrás, el perclorato fue utilizado en Estados Unidos como sustancia medicinal para tratar la hiperactividad de la glándula tiroides.

Hoy día aún tiene algún uso medicinal, es utilizado para contrarrestar los efectos adversos a la droga amiodarona, utilizada para tratar las arritmias cardíacas y angina.

Se ha encontrado percloratos en algunos alimentos y en la leche. Hortalizas de hojas verdes como la lechuga, tienen altos niveles de percloratos. Las vacas pueden llegar a comer hortalizas que contengan esta sustancia y de esta manera contaminar la leche.

La Administración de Drogas y Alimentos, realizó un estudio de medición de perclorato y yodo en diferentes alimentos, y llegó a la conclusión de que alrededor del 74% de los alimentos analizados contenían perclorato.


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También se hizo un estudio de la ingesta diaria en 14 diferentes grupos de personas en Estados Unidos, y se llegó a la demostró que la ingesta en los hombres entre 25 y 30 fue la más baja, mientras que la ingesta más alta correspondía a los niños de 2 año de edad.

En ríos, manantiales subterráneos, lagos también se ha encontrado la existencia de percloratos. Es posible que si uno vive cerca de una planta que manufactura o prueba cohetes o fuegos artificiales encuentre fuentes adicionales de perclorato.

También se ha detectado esta sustancia en algunos productos de limpieza de uso común y para blanquear, en productos de tabaco, en algunos suplementos dietéticos, en el agua embotellada, etc. pudiendo afectar a la glándula tiroides, aumentándola de tamaño. En medicina es conocido como bocio.

Si se vive cerca de una zona donde se han encontrado ciertos niveles de perclorato, evite que los niños jueguen con la tierra, y procure que se laven con frecuencia las manos; sobre todo antes de comer.

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