Domingo, 21 de Octubre de 2018

La libertad: algo por lo que vivir, algo por lo que morir

Julio 2017. A punto de cumplirse el primer quinto de este siglo XXI.

Parece que vivamos en sociedades en las que las causas por las que merezca partirse el lomo sean las de un empleo para toda la vida, unas pensiones lo más altas posibles, unas prestaciones sociales, sanitarias, educativas garantizadísimas de por vida por el mero hecho de haber nacido y punto. Algo que puede parecer muy solidario y social pero que en el fondo si lo analizásemos bien es de lo más egoísta e injusto que puede uno echarse a la cara.

De las libertades del comer:

De dónde sacar los recursos para mantener ese mastodonte, de quién debe pagar todo eso, de cómo mantener esa superestructura a través de los tiempos, de todo esto nadie se ha de ocupar.

¿Para qué? Si cada cuatro años nombramos a aquellos a los que por mor de una legitimidad emanada de una ley positiva permitimos que metan impunemente sus manos en nuestros bolsillos para intentar continuar esta estafa piramidal en la que se ha acabado convirtiendo el estado del bienestar, ¿o mejor tendría que decir bienestar del estado?

Ese PP que los partidos de izquierda tildan de neoliberal ha subido los impuestos más que cualquier gobierno de la democracia. Para no hacerles ascos, los partidos de izquierdas de autonomías y ayuntamientos han apuntalado este estado de sitio fiscal en el que Rajoy nos ha metido desde hace dos legislaturas.


Publicidad


Todo el mundo habla de los paraísos fiscales como algo horrible. Es curioso referirse al paraíso como algo horrible y a los impuestos (que son ‘impuestos’ porque no son ‘voluntarios’) como algo benéfico y necesario. Pues si las Bahamas son un paraíso fiscal, cosa que desconozco, España es un infierno impositivo, y eso lo conozco yo y tú que me estás leyendo.

Ese PP que los partidos de izquierda tildan de neoliberal ha subido los impuestos más que cualquier gobierno de la democracia

Ahora sale el partido de Rivera haciendo un alarde liberal de bajada de impuestos a las rentas más bajas ¡sin exigir una bajada en los mismos términos del gasto público! Es de aurora boreal. A Rivera, por lo visto le gusta bajar los impuestos de hoy para subirlos a las generaciones futuras a base de más endeudamiento.

Apoyarían una rebaja de impuestos sin rebajar el techo de gasto en igual proporción. Puro maquillaje o artificio de marketing político. Aún le faltan lecciones de economía al joven partido riverista para que lleguen a conocer la famosa curva de Laffer.

Ya sabéis “Liberalismo es progreso”. Ya lo dijeron los pensadores de la Escuela austríaca, pero quedarán eclipsados por el joven Albert ahora que ha visto la luz liberal (antes el líder naranja publicaría el artículo dedicado a su nuevo amor político Emmanuel Macron en El País)

El 15M salimos a las plazas de nuestros pueblos y ciudades miles de personas clamando por la dignidad y en contra de aquellos que han secuestrado nuestras instituciones. Se conformaron dos nuevas opciones políticas que en tiempo récord sumaron más de 1 de cada tres votos emitidos. Se acabó. De un bipartidismo hemos pasado a un cuatripartito: punto final.

Pero, ¿realmente esto es lo que de verdad nos importa? Seguid leyendo, por favor.

De las libertades del vivir:

Lo de Montoro y sus subidas de impuestos, de los peajes vascos y canarios, de los maquillajes riveriles, de los referendos imposibles de insaciables catalanes, de las plurales naciones de ‘Snchz’, de las amenazas totalitarias de los comunistas de las coletas… de todo esto los españoles todavía podemos defendernos.

No es tarde. Incluso queda cierto músculo en el tercer poder, el judicial, que es el único que nos resta a la ciudadanía para poder defendernos de un estado que acosa y derriba poco a poco las libertades del único soberano legítimo de España: cada uno de nosotros.

Estos primeros días de julio de 2017, en este primer quinto del s.XXI, son icono de cómo enfrentarnos a esas amenazas a la libertad, en este caso con mayúsculas. Hablo de la libertad para poder vivir, para poder expresarse, para poder trabajar, para poder sacar a tu familia adelante, para poder relacionarse pacíficamente con tus iguales en una sociedad plural y abierta.

Leopoldo López, líder opositor venezolano, está en arresto domiciliario / EFE

Leopoldo López: líder de la oposición a la dictadura bolivariana de Maduro. Arresto domiciliario. Pocos querrán ver paralelismos con Nelson Mandela en Sudáfrica o Aung San Suu Kyi la líder opositora de Birmania.

“Leopoldo López: Arresto domiciliario. Pocos querrán ver paralelismos con Nelson Mandela en Sudáfrica o Aung San Suu Kyi la líder opositora de Birmania”

Pues nuestros políticos que en seguida encuentran acuerdos para subirse el sueldo o subirnos los impuestos no son capaces de ponerse de acuerdo para condenar un régimen que asesina libertades, asesina derechos y, lo peor de todo, asesina personas con etarras (Arturo Cubillas Fontán) y politólogos españoles (Juan Carlos Monedero, Podemos) ejerciendo de asesores de ese régimen totalitario.

José Antonio Ortega Lara: 532 días torturado en un zulo por los terroristas de ETA. Ortega Lara consiguió que durante su secuestro todo español bien nacido reconociese por fin quiénes eran los malos y quiénes los buenos.

La semilla del fin de ETA comenzaba a germinar durante su cautiverio. Veinte años después ni siquiera la dirección de su partido de entonces, el PP, hacía un recuerdo debido a todo un icono de la lucha contra ETA. La causa, no hay que buscarla muy lejos: Ortega Lara renegó del PP cuando Rajoy abrazó la política de Rodriguez Zapatero, el peor presidente de la democracia, ante el fin del ETA.

Miguel Ángel Blanco: uno más de los casi 900 mártires que ETA ha hecho. El icono de la ley, la libertad y el estado de derecho ante el totalitarismo, la sinrazón y la barbarie.

España salió a la calle para pedir la liberación de Miguel Ángel Blanco / Fundación MAB

¿Cómo reaccionaríamos cada uno de nosotros si el Presidente del Gobierno tuviera en su mano la posibilidad de que aquella persona a la que más queremos pudiera seguir viviendo a cambio de que la ley, la libertad y nuestros valores se corrompan?

“Miguel Ángel Blanco: El icono de la ley, la libertad y el estado de derecho ante el totalitarismo, la sinrazón y la barbarie”

Por una vez el poder político fue el que hizo un llamamiento a la sociedad y ésta respondió unánime contra los violentos. Respondió más allá de lo que cualquier político, partido o movimiento pudieran imaginar. ¿Dónde están esos ciudadanos? ¿Dónde esas verdaderas mareas que no pedían recursos y derechos para sí sino que se salvara una vida sin claudicar en la esencia de la ley y la justicia?

También estuve en ese 11 de julio de 1997 en las calles de Zaragoza para clamar por la vida de Miguel Ángel, que era clamar por la vida de mi hermano, de mi padre, de mis futuros hijos, de mis amigos, de mis vecinos, de ti…

Leopoldo es hoy, José Antonio fue ayer, Miguel Ángel es siempre. Amigos, si hay algo que merece la pena en este siglo XXI es la lucha por la libertad y esa lucha siempre empieza AHORA y sigue SIEMPRE.