Martes, 13 de Noviembre de 2018

Un total de dieciséis colectivos universitarios han organizado una concentración y un acto de protesta contra la renovación del convenio de colaboración entre la Universidad de Zaragoza y el Arzobispado firmado en 2012.

Según estos colectivos, que representan a la totalidad del Personal de Administración y Servicios (PAS), la gran mayoría de estudiantes y una parte del Personal Docente e Investigador (PDI), el convenio ofrece al alumnado de los grados de Educación Infantil y Educación Primaria la oportunidad de cursar una serie de créditos adicionales para obtener la Declaración Eclesiástica de Competencia Académica (DECA).

Este título, añaden en un comunicado, es exigido por los colegios concertados a quienes aspiran a impartir clase en sus aulas, tanto si es para dar Religión, como Matemáticas, Lengua Castellana o Ciencias Naturales.

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El acuerdo recogía además que la Universidad permitiría al Arzobispado el uso de salas de la institución pública, incluso para actos litúrgicos que nada tienen que ver con la docencia, según las citadas fuentes.

LA ÚNICA UNIVERSIDAD QUE PERMITE EL CONVENIO

Estas entidades consideran que la Universidad debe ser un lugar dedicado al conocimiento riguroso y científico, donde no hay sitio para dogmas religiosos, y que para los estudiantes que lo deseen existen otros métodos igualmente accesibles para obtener la DECA, por lo que no es necesario que la Universidad de Zaragoza lo ofrece.

Apuntan también que la de Zaragoza es la única universidad pública de España en la que existe un acuerdo de estas características y que la institución académica deja a disposición del Arzobispado el programa de las asignaturas, “sin supervisar los valores retrógrados que éstas pudieran ofrecer”.

Por otra parte, aseveran que los estudiantes de Educación ya graduados tienen la formación necesaria para desarrollar su oficio, por lo que es incomprensible que la Universidad de Zaragoza no solo no denuncie que estos serán discriminados por sus creencias cuando busquen un empleo, “sino que decida legitimar y normalizar esa discriminación ofreciendo en sus propias instalaciones una titulación que exige estar bautizado por la Iglesia Católica para poder cursarla“.

El pasado 9 de abril los colectivos denunciantes -CAPAS, CAPI, CAPI (Facultad de Educación) CEPA, CHEN, CLARITA, IQUIQUE, EDU, El PAS Somos Universidad, El personal de UGT, Feminismo Unizar, Frente de Estudiantes, La Algara, Marea Verde Universidad, Purna y SEI- enviaron una carta al rector, José Antonio Mayoral, pidiendo que no se renueve este acuerdo.

Según las fuentes, el rectorado ha decidido no retirarse del convenio antes de prorrogarlo por otros dos años y no ha denunciado esta discriminación, por lo que convocan una protesta frente al Paraninfo durante el Consejo de Gobierno de la Universidad del próximo 14 de mayo y una concentración en el estanque de la Ciudad Universitaria el día 17.