Martes, 13 de Abril de 2021

Zaragoza no es una ciudad que destaque precisamente por respetar el patrimonio. Desde hace muchas décadas, la ciudad ha sido inmisericorde con su arquitectura, con sus tiendas, cafés y cines, o con su mobiliario urbano.


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De hecho, Zaragoza ha hecho desaparecer joyas que la hacían muy especial, joyas que en cualquier ciudad europea se hubieran conservado, pero que aquí han desaparecido sin remedio, cargándose parte de nuestra historia y del patrimonio cultural y arquitectónico.

CAFÉ AMBOS MUNDOS

Café Ambos Mundos / ARCHIVO MUNICIPAL DE ZARAGOZA

El Café Ambos Mundos era uno de los grandes iconos de la Zaragoza de finales del XIX y principios del XX. Abría sus puertas en el Paseo de la Independencia 32-34 (en los locales que ahora ocupan Massimo Dutti), y era una de los cafeterías más grandes de toda Europa. Se inauguró el 4 de octubre de 1881, con una espectacular decoración modernista firmada por el arquitecto Félix Navarro, creador también de obras como el Mercado Central, y cerró sus puertas de forma definitiva en 1955.

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