Martes, 25 de Enero de 2022

En el valle del río Ara se encuentra Fiscal, un precioso pueblo pirenaico que en esta época del año está repleto de turistas. Y allí, en esta preciosa localidad oscense, se encuentra el Batán de Lacort. Una auténtica joya de la arquitectura popular aragonesa, ya que es el único batán en funcionamiento que queda en nuestra Comunidad.


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Un batán es una maquinaria con la que antiguamente se lavaban los ropas para permitir mejorar la densidad y la textura de los paños dentro de su proceso textil de fabricación. Existen batanes en la Península Ibérica desde el siglo XII, y su uso generalizado se prolongó hasta el último tercio del siglo XIX.

En el caso concreto del de Lacort, el batán formaba parte de un conjunto compuesto por lavadero, sierra hidráulica y un molino que funcionaba con la fuerza del agua para poner en marcha su maquinaria.

Batán de Lacort

El batán fue trasladado de Lacort a Fiscal / Sipca

El agua llegaba hasta una noria que elevaba parte del agua, mientras que el agua sobrante pasaba por el lavadero de ropa, seguía por un acueducto que atravesaba un barranco, y se dirigía al molino, tras el cual pasaba al batán y a la serrería, antes de ser devuelta de nuevo al río Ara.

En el batán, dos grandes mazos de madera golpeaban de forma alternativa las piezas de lana salidas de los telares tradicionales, traídos desde toda la Solana, pero también desde localidades más alejadas . Con este proceso, se conseguía que las piezas de lana quedaran más suaves y tupidas.

Batán de Lacort

/ Turismos Fiscal

Esta maquinaria hidráulica funcionó hasta 1974, siendo el último batán del Pirineo Aragonés que permaneció en activo. Cuando Lacort tuvo que ser abandonado por sus habitantes por el proyecto para construir el embalse de Jánovas (aunque finalmente no se construyó), el batán fue trasladado hasta Fiscal en 1997, instalándolo en una nueva construcción situada en el acceso al pueblo, muy cerca del río y del puente medieval.


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Además de reinstalar esta joya del patrimonio etnográfico de Aragón, se acondicionó una conducción de agua hasta el mismo para permitir su puesta en marcha, combinando piezas originales de madera restauradas junto a otras que se realizaron siguiendo el modelo de las originales. Concretamente, las piezas originales son los mazos con los que se golpeaba la lana, la pila de apoyo, los elevadores y las vigas de cuelgue.

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