Miércoles, 10 de Agosto de 2022

Durante décadas, y hasta que llegó la renovación urbana de las riberas a raíz de la Exposición Internacional de 2008, parecía que Zaragoza vivía de espaldas al río  Ebro. Pero eso no siempre fue así. En el siglo XX, y hasta la década de los años 70, el río Ebro era la principal zona de ocio de la ciudad. Una zona a la que acudían los zaragozanos en masa para combatir los rigores del verano, tomando el sol y bañándose plácidamente en el río, mucho antes de que las piscinas se extendieran por urbanizaciones y por centros deportivos públicos y privados.


Publicidad



Publicidad


UN BALNEARIO DE ESTILO EUROPEO

Entre todas las zonas de baño que existían a orillas del río, sin duda la más importante, o la más llamativa al menos, era la Playa del Ebro. Esta playa estaba situada en la arboleda de Macanaz, justo enfrente de la Basílica del Pilar. Y contaba con unas vistas más que envidiables.

Esta zona de baño fluvial fue tan popular a principios del siglo XX que llegó incluso a contar con un balneario, el balneario del Ebro. Este centro de ocio fue inaugurado el 23 de junio de 1928, con diseño del arquitecto municipal Miguel Ángel Navarro.

Playas del Ebro

La casa de baños, en medio de una riada en 1930 / António Passaporte GAZA

El edificio se inspiraba en las construcciones que poblaban las playas europeas de moda en aquel momento. Era de madera, con sus típicas barandillas, y en unos colores tan marineros como el blanco y el azul. En su interior, había cabinas para los usuarios, e incluso un restaurante.

En el exterior, había un barquero para socorrer a los incautos nadadores que en algún momento tenían problemas con las siempre traicioneras corrientes del Ebro. Y cuentan que también tuvieron que acordonar una zona de baño para que los bañistas no se salieran de ella, con el fin de garantizar la seguridad de los zaragozanos.

Playa de los Ángeles

La playa de Los Ángeles fue uno de los espacios de ocio más concurridos a mediados del siglo XX / HA

Además de la playa del Ebro, las riberas del río contaban con varias playas más. Quizás la más famosa de todas ellas sea la playa de los Ángeles. Situada en el Barrio de la Almozara, esta playa era un famoso punto de encuentro en el que grupos de amigos y familias enteras se reunían para combatir las temperaturas estivales y suplir la falta de mar en la ciudad. Con el tiempo, a principios de los años 70, llegaría la contaminación que provocaría el abandono de los usos lúdicos de esta playa fluvial que todavía permanece en la memoria colectiva de la capital, y en el recuerdo de los mayores de nuestra ciudad.

Playa de los ángeles

Muy cerca, pero al otro lado del río, se situaba la playa de San Rafael. Una zona de esparcimiento y baño situada en la Margen Izquierda del Ebro, a la altura del puente del Ferrocarril, y desde la que era posible divisar la playa de Los Ángeles. En esta zona había un amplio solarium, y varios equipamientos. Y como podemos ver en las imágenes de la época, esta playa fluvial estaba también de lo más concurrida por los zaragozanos de la época ansiosos por combatir el calor del verano.


Publicidad


Playas del Ebro

Junto al Puente de Hierro estaba la playa de las Hojalatas / Proyecto Gaza

Aguas abajo del río, todavía existía otra playa más. Bautizada como Playa de las Hojalatas, esta playa fluvial se situaba junto al Puente de Hierro (en su estado original, y sin los puentes añadidos en los años 90). Y como podéis ver, las vistas desde esta playa eran también inmejorables, con el Pilar, y la torre y el cimborrio de la Seo como fondo.

Publicidad