La Seguridad Social prepara un cambio clave que transformará el cálculo de las pensiones desde 2026

Desde 2026 la jubilación ya no se calculará solo con una fórmula: la Seguridad Social manejará dos métodos para fijar la base reguladora y aplicará automáticamente el más favorable para cada nuevo pensionista.
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La Seguridad Social prepara un cambio clave que transformará el cálculo de las pensiones desde 2026

A partir de 2026, cambiará la forma de calcular la pensión de jubilación para los nuevos pensionistas. La Seguridad Social comenzará a aplicar un sistema dual: habrá dos métodos para fijar la base reguladora y se elegirá de oficio el que resulte más beneficioso para el trabajador. Es uno de los cambios centrales de la llamada segunda pata de la reforma Escrivá.

El objetivo es doble: adaptar el sistema a carreras laborales más irregulares (con lagunas de cotización, paro o empleos temporales) y, al mismo tiempo, avanzar en la sostenibilidad de las pensiones ante la jubilación de la generación del ‘baby boom’.

Qué es la base reguladora y por qué es tan importante

La base reguladora es la cifra sobre la que después se aplica un porcentaje según los años cotizados. De ella sale la cuantía final de tu pensión. Hasta ahora, la regla general era relativamente sencilla:

  • Se sumaban las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses).
  • Se dividía el resultado entre 350 para ajustarlo a 14 pagas al año.

Esta era la fórmula única. A partir de 2026, en cambio, la norma dirá algo distinto: se calculará tu base reguladora con dos métodos y se tomará el más favorable. De esta manera, se intenta que una mala racha de cotización no penalice de forma excesiva toda la pensión.

Qué cambia en 2026: dos métodos para calcular tu pensión

El cambio arranca en 2026 y se irá desplegando de forma progresiva durante años, con un calendario previsto en el Real Decreto-ley 2/2023. La idea general es esta:

  • Entre 2026 y mediados de la próxima década, coexistirán dos fórmulas.
  • La Seguridad Social comparará ambas para cada nuevo jubilado.
  • Se elegirá siempre la base reguladora más alta.

Método 1: la fórmula clásica (últimos 25 años)

Este método se mantiene como referencia, al menos durante la fase de transición:

  • Se suman las bases de cotización de los últimos 300 meses (25 años inmediatamente anteriores a la jubilación).
  • Se divide entre 350.

Si has tenido una carrera laboral bastante estable en los últimos 25 años, con cotizaciones razonablemente altas en la parte final de tu vida laboral, esta fórmula te puede seguir beneficiando.

Método 2: mejores años dentro de un periodo más largo

La novedad es el segundo método, que va ganando peso con el tiempo. Su lógica es distinta:

  • No se toman solo los últimos años, sino un periodo más largo de cotización.
  • Dentro de ese periodo, se seleccionan las mejores bases y se pueden excluir algunas de las más bajas.

En el diseño general de la reforma se habla de llegar a un escenario en el que se tomarán los mejores 27 años de cotización dentro de los 29 anteriores a la jubilación. Eso son 324 meses de bases elegidas entre los últimos 348, lo que permite dejar fuera los periodos de cotización más bajos.

Sin embargo, este modelo no entra de golpe: se implanta de forma progresiva. En 2026, por ejemplo, la norma prevé una primera versión de esa segunda fórmula:

  • Se sumarían las 302 bases de cotización de mayor importe dentro de las últimas 304.
  • Se dividiría el total entre 352,33.

Cada año se irá ampliando el número de bases tenidas en cuenta y ajustando el divisor, siguiendo el calendario previsto. La idea es que, con el tiempo, el sistema se consolide en ese esquema de “mejores 27 años de entre 29”.

Lo importante para ti es que no tendrás que elegir nada: la Seguridad Social hará los dos cálculos y aplicará automáticamente el resultado que te deje una base reguladora más alta.

Qué trabajadores pueden salir más beneficiados

Este sistema dual está pensado, sobre todo, para quienes han tenido carreras profesionales irregulares. Es decir:

  • Personas con periodos de desempleo prolongado en la parte final de su vida laboral.
  • Trabajadores con contratos temporales intermitentes o salarios muy bajos en algunos años.
  • Autónomos que han alternado años buenos y malos, con bases de cotización muy dispares.

En estos casos, el segundo método puede permitir excluir los peores años y construir la base reguladora con los periodos de cotización más altos. De esta manera, la pensión final puede ser algo más alta de lo que resultaría con la fórmula clásica de los últimos 25 años sin filtros.

Además, se mantiene la llamada integración de lagunas: cuando hay meses sin cotización, se rellenan con bases ficticias ligadas a la base mínima (entre el 100% y el 50%, según el tramo). Esto ayuda a que los periodos en blanco no hundan por completo la base reguladora.

El porcentaje que se aplica sobre la base reguladora

Lo que no cambia con la reforma es la forma de determinar qué porcentaje de esa base reguladora te corresponde. La Seguridad Social sigue un esquema por meses cotizados:

  • Con los primeros 15 años cotizados se tiene derecho al 50% de la base reguladora.
  • Por cada uno de los siguientes 49 meses, se suma un 0,21% adicional.
  • Por cada uno de los siguientes 209 meses, se añade un 0,19% más.

En la práctica, esto significa que:

  • En 2026, para cobrar el 100% de la base reguladora será necesario haber cotizado 36 años y 6 meses.
  • En 2027, el requisito subirá hasta los 37 años cotizados.

De esta manera, el sistema no solo mira cuánto has cotizado cada mes (las bases), sino cuántos años en total has estado cotizando.

Ejemplo orientativo

Imagina una base reguladora calculada en 1.200 euros mensuales:

  • Con 20 años cotizados, el porcentaje se situará aproximadamente en torno al 66% → pensión cercana a 792 €.
  • Con 37 años cotizados, el porcentaje será del 100% → pensión de 1.200 €.

Por lo tanto, el nuevo sistema dual puede ayudarte a mejorar la base reguladora, pero el número de años cotizados seguirá siendo clave para acercarte al 100%.

Qué deben hacer los futuros jubilados a partir de ahora

1. Revisar el historial de cotización

La Seguridad Social permite consultar el detalle de todas tus bases de cotización a través del servicio “Informe de bases de cotización” en su Sede Electrónica. Es recomendable:

  • Comprobar que todas las empresas han cotizado correctamente.
  • Detectar lagunas de cotización o periodos sin aportaciones.
  • Identificar años con bases muy bajas frente a otros con bases más altas.

Con este panorama delante, podrás intuir si, cuando te jubiles, te beneficiará más la fórmula clásica de los últimos 25 años o la opción de los “mejores años” dentro de un periodo más largo.

2. Planificar los años cotizados que te faltan

Si aún te quedan años de vida laboral por delante, conviene tener en cuenta:

  • Cuántos años te faltan para llegar al 100% de la base reguladora.
  • Si te interesa mantenerte de alta, incluso con un convenio especial, para no dejar lagunas en la parte final de tu carrera.
  • Qué impacto pueden tener reducciones de jornada o bases de cotización muy bajas en los últimos años.

En muchos casos, un pequeño ajuste en los últimos años de cotización puede marcar la diferencia en la pensión final, especialmente si esos años entran en el cálculo como parte de los mejores periodos.

3. Valorar el efecto de las lagunas y trabajos irregulares

Si has tenido muchos meses sin cotizar, trabajos temporales o periodos de paro sin prestación, es probable que el segundo método (mejores años dentro de un periodo más largo) te resulte más favorable. De esta manera se evita que varios años muy malos tiren hacia abajo de toda tu base reguladora.

Un cambio pensado para un mercado laboral más inestable

La reforma del cálculo de la pensión no nace solo de un ajuste técnico. Responde a dos realidades:

  • Un mercado de trabajo con trayectorias más fragmentadas, con más cambios de empleo, paro y temporalidad.
  • La necesidad de garantizar la sostenibilidad del sistema ante el envejecimiento de la población y el aumento del número de jubilados.

El sistema dual busca introducir más flexibilidad y equidad en el cálculo, permitiendo corregir los efectos de los peores años. Al mismo tiempo, el calendario progresivo, que se extiende durante casi dos décadas, da margen para que los trabajadores puedan revisar sus cotizaciones y planificar su jubilación con más información.

Qué debes tener en cuenta si piensas jubilarte a partir de 2026

  1. Tu pensión se calculará con dos fórmulas y se aplicará la que te resulte más favorable.
  2. Los años cotizados siguen siendo determinantes para alcanzar el 100% de la base reguladora.
  3. La reforma está pensada para mejorar la situación de quienes han tenido lagunas o años muy malos de cotización.
  4. Consultar tu informe de bases de cotización es casi obligatorio si te acercas a la jubilación.
  5. En caso de duda, puede merecer la pena pedir asesoramiento especializado antes de fijar la fecha exacta de retiro.

Al final, lo que cambia en 2026 es la “regla del juego” para calcular la pensión, pero la idea de fondo sigue siendo la misma: cuanto mejor y más tiempo hayas cotizado, más sólida será tu jubilación. La diferencia es que ahora tendrás un sistema algo más flexible para no quedar tan penalizado por los peores años de tu vida laboral.