Miércoles, 05 de Octubre de 2022

El Gobierno de Aragón, a través de la Dirección General de Política Lingüística, ha elaborado un manual de buenas prácticas sobre las lenguas propias de Aragón, que reflexiona sobre el desarrollo del aragonés y el catalán de Aragón y aporta sugerencias para un mejor cumplimiento de lo que establece la normativa sobre este asunto. El director general de Política Lingüística y coordinador del volumen, José Ignacio López Susín, ha defendido en la presentación del manual la realidad lingüística de Aragón “como una riqueza en sí misma, tal y como la encara el Estatuto de Autonomía“.

En este sentido, la norma básica autonómica entiende las lenguas propias como “una de las manifestaciones más destacadas del patrimonio histórico y cultural aragonés y un valor social de respeto, convivencia y entendimiento“, ha informado el Ejecutivo autonómico en una nota de prensa. “El manual apunta a ser una herramienta imprescindible que deberá servir como base para entrenar las habilidades y actitudes de los servidores públicos en el camino de la sensibilización para desarrollar su tarea con empatía hacia los derechos de las personas que hablan nuestras lenguas minoritarias y que están reconocidos tanto en la Constitución como en el Estatuto de Autonomía“, ha destacado López Susín.

Durante un año, cinco grupos de trabajo, compuestos por una treintena de profesionales de varios sectores –administración, derecho, enseñanza, periodismo– han trabajado en este manual, que sigue la estela del ‘Dictamen sobre la política lingüística en Aragón‘, elaborado en 1997 por las Cortes autonómicas, y del ‘Informe sobre las lenguas minoritarias en Aragón’, emitido por El Justicia de Aragón. El volumen analiza las debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades del aragonés y el catalán de Aragón en el ámbito normativo, el impacto lingüístico, la enseñanza, los medios de comunicación y las instituciones públicas, para pasar a proponer una serie de buenas prácticas que ya se realizan y otras que pueden llevarse a cabo en los distintos sectores, con los recursos existentes.

De esta manera, el trabajo señala la importancia de la presencia de las lenguas propias en la enseñanza reglada como “la mayor garantía de su supervivencia” y que la normativa actual es un punto de partida en el momento inicial en el que se encuentra la política lingüística de la comunidad, entre otras conclusiones.

Respecto a las buenas prácticas, el volumen propone apostar en los medios de comunicación públicos por contenidos en aragonés o catalán de Aragón, evitar el uso político de las lenguas, potenciar las actividades culturales en estas lenguas y sensibilizar a maestros y profesores destinados en centros escolares del ámbito territorial del aragonés y catalán de Aragón, entre un largo listado de sugerencias.

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