Lunes, 08 de Agosto de 2022

El proceso para culminar los análisis sobre el Torico de Teruel, la metodología de su restauración en función de la ubicación futura de la estatua y la decisión sobre quién acomete esta restauración no tienen un plazo, dado lo complejo y minucioso de los trabajos, pero si se habla en semanas, estas serán “bastantes”.


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Así lo ha vaticinado Pilar Punter, restauradora del Museo Provincial de Teruel, tras abrir en este centro la caja en la que la escultura del pequeño astado viajó este miércoles desde la empresa de Zaragoza adonde se trasladó para la fabricación de un gemelo de bronce para colocarlo en lo alto de la columna que se desplomó el pasado 19 de junio.

El Torico original se fragmentó cuando cayó en nueve partes, y algunas de ellas desaparecieron el mismo día de la caída, que se produjo cuando se desataron de la columna que lo sustenta las 23 sogas que se habían amarrado a la misma en representación de las localidades que participaban en el Congreso Nacional del Toro de Cuerda. La Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón sugirió al Ayuntamiento de Teruel, propietario de la pieza, que se depositara en el Museo Provincial para su análisis y para que este elaborara una propuesta técnica de restauración.

Informes que, según ha dicho la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, analizarán las diferentes posibilidades en función de si se decide que el Torico vuelva a su lugar original, en lo alto de la columna del centro de la plaza a la que da nombre, o se expone en dependencias municipales y en la fuente se mantiene la réplica en bronce ya colocada.

Buj ha asegurado que va a “palpar” el sentimiento de los turolenses, del Consejo de Participación, de los asociaciones de vecinos y de las peñas para determinar cuál será el destino definitivo del Torico original. La restauradora ha precisado que, en un primer examen ocular, se ha constatado que la escultura tiene pérdidas en el soporte en el que se asienta y en las patas, además de tener los cuernos fracturados y en los que, aunque aún no se ha comprobado, podría faltar también alguna esquirla. El director del museo, Jaime Vicente, ha precisado que en un primer momento se realizarán todas las analíticas necesarias para caracterizar las propiedades de la pieza, la resistencia y la corrosión y, sobre todo, los materiales de los que está hecha.

La aleación ayudará a precisar la cronología del Torico, del que han surgido dudas que sea el original porque un informe de la Fundación Santa María de Albarracín cuestionó que la técnica de la aleación con la que está hecho no se usaba a finales del siglo XIX, cuando está datada la pieza. Dudas que no lo son tanto para Vicente, quien ha explicado que hay una “larguísima tradición” de hierro forjado en Teruel, por ejemplo en los edificios modernistas o la reja de la catedral.

Y quien se ha referido a un artículo periodístico de 1929 recientemente descubierto en el que se habla del “bronceado” que se había aplicado al Torico con pintura verde. Cuando el Museo de Teruel concluya los estudios de restauración, basados en los criterios internacionales de intervención (diferenciación y reversibilidad, entre otros) se decidirá por parte del Ayuntamiento quién acomete la misma, si el propio centro o si se licita a una empresa especializada.

Vicente ha reconocido que el Museo de Teruel “no tiene especial interés” y ha precisado que este es un servicio provincial al servicio de todos los ayuntamientos y de otras instituciones que prestará su ayuda si esta es requerida. “Es el momento ahora de dejar trabajar”, ha dicho la alcaldesa, quien ha pedido prudencia, algo en lo que ha coincidido la restauradora: “empezar a anticipar cosas no ayuda en nada”, ha dicho.

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