Martes, 27 de Septiembre de 2022

Con la mirada puesta hacia adelante, hablando de sus nuevos retos y desafíos, Jorge Fuertes cuenta cómo fue su experiencia tras superar un cáncer de próstata. “Después del tumor, todavía intento todos los días ser feliz y disfrutar de la vida. Es una enfermedad que, cogida a tiempo, se puede curar”, asegura.

Este oscense protagoniza así el segundo capítulo de ‘Píldoras de Vida’, una iniciativa audiovisual con la que el Instituto Oncológico de Quirónsalud Zaragoza acerca, de manera humana y cercana, testimonios en primera persona de pacientes y especialistas con el fin de seguir trabajando en la importante tarea de la sensibilización.

La historia de Jorge Fuertes comenzó con una revisión: “Era bastante optimista hasta que me hicieron la biopsia de control. De un día para otro, fui consciente de que tenía un cáncer bastante severo, por lo que había que intervenir”.

El equipo de Urología de Quirónsalud Zaragoza, formado por los especialistas Ángel García de Jalón, Joaquín Navarro Gil y Manuel Sánchez Zalabardo, llevó a cabo una cirugía laparoscópica. Como explica el doctor García de Jalón, “se trata de una técnica mínimamente invasiva y que nos permite una mejor recuperación”. De hecho, dentro de esta patología, indica que “la laparoscopia es el avance quirúrgico fundamental”. “Con respecto a la cirugía abierta, que era lo que se hacía tradicionalmente, nos facilita una mayor calidad de visión, la disminución de complicaciones, la recuperación precoz del paciente y la reducción de los efectos secundarios”, añade.

Quirónsalud Zaragoza realiza prostatectomías radicales laparoscópicas desde el 2008, siendo la unidad con más experiencia de la sanidad privada aragonesa. Actualmente, el centro lleva a cabo una media de 60 intervenciones de este tipo al año.

“Me sentí muy arropado”

A pesar de la dura situación, Fuertes asegura que “fue todo muy rápido. En menos de quince días, estaba en el quirófano”. No obstante, como es habitual en esta clase de enfermedades, los temores también aparecieron. “Mi principal miedo era la incontinencia, ya que hago bicicleta y esquí, pero, a día de hoy, puedo afirmar que los resultados han sido extraordinarios. En un mes y medio, volví al trabajo y, unas semanas más tarde, empecé a montar en bici”.

Además, este oscense valora la parte “humana” de todo el equipo de profesionales que le atendió. “Siempre me trataron con honestidad: diciéndome la verdad, planteándome las cosas tal y como son y las posibilidades de secuelas que hay en cada situación. El doctor fue muy honesto y me sentí muy arropado”, asegura.

La detección temprana, clave para el futuro

El cáncer de próstata es el tumor con más incidencia en varones en Aragón, según datos de la AECC, por lo que su detección precoz es esencial. “Cuando se diagnostica a tiempo, tiene un tratamiento con una alta tasa de éxito. De hecho, más del 80% de los pacientes sigue vivo 10 años después del diagnóstico”, afirma el especialista. En este sentido, dado que el riesgo aumenta con la edad, se recomienda realizar el primer control de PSA a los hombres mayores de 50 años y a los mayores de 45 con antecedentes familiares.

Hoy Fuertes mira al futuro con optimismo y a su vez transmite un consejo que considera básico: “A partir de cierta edad, son fundamentales las revisiones periódicas”.

 

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