Sabado, 19 de Junio de 2021

Una nube de cenizas procedentes del volcán La Soufrière, en la isla caribeña de San Vicente, se acerca a España. Fruto de ello, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Canarias está vigilando su evolución tras desplazarse por el Océano Atlántico hasta el este aproximándose al archipiélago.


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Este miércoles 14 de abril entrará en la península una borrasca cuyo flujo de viento podría traer parte de las cenizas y del dióxido de azufre de las emisiones del volcán, que se encuentra en erupción desde hace varios días. La borrasca traerá lluvias a la comunidad aragonesa a partir del viernes aunque con un porcentaje de probabilidad todavía bajo.

Así, el chorro polar que actúa como cinta transportadora de borrasca continuará muy ondulado y provocará nuevas tormentas, de las que caerán partículas “extremadamente inusuales”, según indica Meteored.

Debido a esta situación, el Grupo de Predicción y Vigilancia de AEMET y el Volcanic Ash Advisory Center (VAAC) de Toulouse están realizando un seguimiento de las cenizas volcánicas para actuar en lo referido a la aeronáutica.

Este volcán entró en erupción el pasado 9 de abril y ha provocado el ascenso de una nube de cenizas y gases volcánicos llegando incluso hasta los 16 kilómetros de altura en su movimiento hacia el este. A medida que la nube se desplaza, las concentraciones de ceniza y dióxido de azufre disminuyen. Las densidades esperadas son de niveles medios, por lo que la calidad del aire no se verá afectada.


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La vuelta a la actividad del volcán ha dejado sin agua potable ni electricidad a toda la población de San Vicente y las Granadinas y 20.000 personas evacuadas necesitan refugio. Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU, detalló la gravedad de la situación: “La erupción ha afectado a la mayoría de los medios de vida en la parte norte de la isla, incluido el cultivo de banano, con cenizas y flujos de lava que obstaculizan el movimiento de personas y mercancías”.

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