Domingo, 22 de Mayo de 2022

La residencia para jóvenes de la avenida Pirineos de la ciudad de Zaragoza será una experiencia colectiva con vistas a la Basílica del Pilar y el río Ebro que abrirá sus puertas en 2023. Podrán alojarse durante un máximo de 7 años personas de hasta 30 años, que pagarán 335 euros por una habitación equipada para vivir y varias zonas de usos compartidos, con acceso para los vecinos del barrio.

El consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón, José Luis Soro, ha manifestado que “no es una residencia de estudiantes”, sino que se dirige a “personas jóvenes que, en muchos casos, trabajan y estudian pero no pueden aspirar a acceder a una vivienda en el mercado libre de alquiler”, lo que les impide emanciparse y desarrollar su proyecto de vida, por lo que es “una necesidad específica que tenemos que atender”.

Ha dejado claro que “no es una vivienda para toda la vida”, sino que esta residencia juvenil pretende atender a los jóvenes en “una primera fase, antes de que puedan acceder a otro tipo de vivienda”, un modelo que en los países nórdicos y Alemania se están llevando a cabo desde hace décadas “y funciona”, siendo en Aragón y en el conjunto de España “una absoluta novedad”.

Con este proyecto se pretende propiciar “una forma de vida diferente, mucho más colectiva y social, con servicios comunes, como salas de coworking, algunos limitados a los que residan en el edificio y otros abiertos a la ciudadanía“. La residencia “se abrirá mucho al barrio”. “Es un solar con una ubicación privilegiada, enfrente del Pilar y muy bien comunicada”. Este proyecto responde a la apuesta de Soro por impulsar el parque público de vivienda para alquiler asequible y no el de propiedad.

“Espero que esta sea la primera experiencia, pero estamos trabajando en otras; esta tiene unas peculiaridades por la parcela en la que se va a levantar que hace que no sea exportable a otras ubicaciones, pero estamos trabajando en buscar las fórmulas que nos permitan incrementar, sustancialmente el parque público de vivienda en alquiler, lo que no solo tiene una ventaja individual, sino también colectiva, porque es la fórmula más efectiva de intervenir en el mercado de alquiler”.

PROYECTO ARQUITECTÓNICO

El arquitecto zaragozano Vicente Pérez, de Fav Arquitectos, ha explicado que el edificio ocupa 10.000 metros cuadrados, en los que se dispondrán 336 habitaciones y zonas comunes con un patio abierto al barrio, a lo que se sumará un sótano de 2.500 metros cuadrados para 75 plazas de garaje.

“El edificio toma todo el perímetro de la parcela para liberar un espacio central y crear un patio interior donde poder hacer distintas actividades”, abierto al barrio para favorecer la relación de los residentes con los vecinos de la zona, que podrán reservar los espacios polivalentes.

La residencia crece de sur a norte. Al sur tendrá una planta baja y dos mas, en el oeste una baja más cuatro y en el norte una planta baja y cinco plantas, de forma que se permitirá la entrada del sol al patio para propiciar el soleamiento y las vistas a los edificios que den al norte, así “todos los espacios estarán muy bien iluminados”. Además, la plaza central –o patio– se protegerá del rigor del sol de verano con la altura de la zona oeste, que le dará sombra al atardecer. En la cubierta de la planta tercera habrá una terraza de acceso público con una cafetería con vistas al Ebro y la Basílica del Pilar.

Las 336 habitaciones tendrán 18,5 metros cuadrados construidos, 16,5 útiles, todas con baño individual y una pequeña cocina de uso independiente, y en las zonas comunes habrá cocinas y comedores colectivos para quien lo necesite o quiera. Se habilitarán salas de estudio, trabajo y de ordenadores, un gimnasio, espacios de coworking, una cafetería y un comercio.

Este edificio, que todavía está en fase de proyecto, se prefabricará en taller para facilitar una construcción rápida, y se hará de hormigón y losa alveolar, también las fachadas. “La prefabricación es bastante peculiar tanto en cerramientos como en la estructura, aunque cada vez se utiliza más”, ha dicho Pérez.

La residencia tendrá un consumo energético “casi nulo”, basándose en los sistemas de geotermia, el uso de paneles solares híbridos y la direccionalidad y el diseño del edificio, que se abre al sur. Se empleará el sistema de pozos canadienses, enterrando varias tuberías por las que circulará el aire a más temperatura que en la calle, lo que “se nota bastante en el consumo energético”.

“No hay edificios similares en Zaragoza”, ha expuesto el arquitecto, quien ha apuntado que la residencia será accesible para personas con movilidad reducida, invidentes y personas con discapacidad auditiva.

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