Martes, 07 de Diciembre de 2021

El Paseo de Sagasta es una de las grande avenidas de la ciudad. De aire burgués y elegante, este bulevar es una sombra de lo que fue hace años. Porque, aunque mantiene el bulevar y su arbolado, casi no quedan ejemplos de la arquitectura burguesa que tuvo en sus orígenes, cuando era como el Paseo de Gracia zaragozano, salvando las distancias, por supuesto.

Hasta que se aprobó el primer proyecto de urbanización de este paseo, en el antiguo Camino de Torrero tan solo había torres de recreo y pequeñas industrias. Con la aprobación de este primer plan, y con la llegada de la burguesía, surgió un paseo muy ecléctico que conectaba Plaza de Aragón con Torrero, que comenzó a llenarse de edificios y chalets de diferentes estilos, entre los que destacaba el modernismo.


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En ese momento de resurgimiento de Zaragoza tras la debacle de Los Sitios, la ciudad comenzaba el siglo XIX creciendo y con ganas de progresar, plasmando en sus calles los estilos y tendencias que llegaban desde París o Viena. Con ejemplos como el Mercado Central, el antiguo Casino Mercantil, o numerosos edificios que salpicaban el centro, Zaragoza se convirtió en una de las ciudades españolas en las que más triunfó el modernismo (aunque a gran distancia de Barcelona y de la creatividad allí desarrollada).

Edificios derribados en Sagasta

El Paseo de Sagasta estaba flanqueado por llamativos edificios / HA

El Paseo de Sagasta fue el mejor exponente de esa expansión y del éxito momentáneo del modernismo a orillas del Ebro. Pero, lamentablemente, hoy tan solo quedan algunos ejemplos de aquella arquitectura por el derrumbe de otros edificios víctimas de la especulación, del mal entendido desarrollismo y de una ciudad que prefería el ladrillo moderno a la belleza de la arquitectura con mayúsculas que imprime carácter a las grandes urbes.

Por suerte, todavía nos quedan algunos bellos ejemplos de estos edificios, que nos hacen soñar con cómo fue el Paseo a principios del siglo XX, salpicados, eso sí, de frías y horribles construcciones modernas. Entre los edificios supervivientes, podemos ver todavía la Casa Juncosa (proyectada por José de Yarza, en Sagasta 11), la Casa Corsini (Sagasta, nº 19, proyectada por Juan Francisco Gómez Pulido), Casa Palao (diseñada por Miguel Ángel Navarro, la Casa Tetuerta, firmada por Juan Francisco Gómez Pulido, en Sagasta 13), el edificio de viviendas de Sagasta 17 (obra de Félix Navarro), el edificio de Sagasta 21 diseñado por José de Yarza, o la Clínica del Doctor Lozano (un edificio que todavía está pendiente de ser rehabilitado).

LOS EDIFICIOS DERRIBADOS

Los edificios perdidos en Sagasta

Casa Faci fue derribada en 1967 / HA

En el número 47 de Sagasta esquina con Camino de las Torres se levantaba desde 1925 este increíble edificio de estilo medievalista firmado por el arquitecto Regino Borobio en el que destaca el torreón que remataba el inmueble. Fue derribado en 1967.

Modernismo en Zaragoza

La casa de Emerenciano fue derribada en 1976 / HA

En 1976 también fue derribada, en medio de la oposición ciudadana, la casa de Emerenciano García Sánchez, una preciosa villa firmada por Manuel Martínez de Ubago (autor también del Quiosco de la Música) que era uno de los mejores ejemplos del modernismo zaragozano.

La Casa de Pedro Marcoláin se situaba en el número 36 del Paseo de Sagasta/ Gonzalo Borrás

En el número 36 del paseo de Sagasta se construyó Casa de Pedro Marcolaín, un coqueto edificio firmado por el barcelonés José Graner Prat que contaba con algunas de las características más importantes del modernismo, como la abundante decoración vegetal.

Paseo de Sagasta

La Casa de Alberto Carrión daba un aire cosmopolita a Sagasta / Juan Mora Insa

Este palacete de aires historicistas y con ese impresionante portalón con arco de medio punto, pilastras y rematado por jarrones también estuvo en Sagasta. Fue construido por Pascual Bravo Sanfeliu en 1926.

Paseo de Sagasta

La Casa de Mariano Baselga / GAZA

Pascual Bravo Sanfeliu también firmó en 1924 esta vivienda unifamiliar por encargo de Marino Baselga Jordán, un destacado miembro de la burguesía zaragozana que fue director del Banco de Crédito de Zaragoza.

Paseo de Sagasta

La Casa de José Palomar fue construida por Félix Navarro / HA

En enero de 1901, el arquitecto Félix Navarro proyectó varias viviendas en Sagasta esquina con la Avenida Goya. Una de ellas sería la Casa de José Palomar. Una encantadora construcción a la que se accedía a través del jardín, con una escalinata adornada con jarrones que fue derribada en 1970.

Zaragoza Desaparecida

La Casa de la Paz fue el último derribo que vivió Sagasta / Gran Archivo ZGZ Antigua

En el lugar que ocupa el centro de salud Juan Ramón Muñoz Fernández estuvo hasta mediados de los años 90 un fantástico ejemplo de arquitectura ecléctica: la casa de Luis López Ferrez. Construido en 1919 por el arquitecto Teodoro Ríos, la casa fue vendida en los años 60, pasando a manos del Ministerio de Vivienda, luego al de Cultura (llegó a barajarse la posibilidad de instalar allí el Archivo Histórico Provincial o el Archivo de Aragón).


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Y en 1987, la casa, completamente abandonada a su suerte, fue okupada por colectivos juveniles de la ciudad, siendo rebautizada como Casa de la Paz. Y así estuvo, hasta que la casa fue desocupada y derribada para construir un horrible (estéticamente hablando) centro de salud que da servicio a los vecinos de la zona.

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