Martes, 17 de Mayo de 2022

Desde Arteixo a Rincón de la Victoria y desde Ontinyent a Mérida. Los adeptos a la causa del Dáesh se reparten por toda la geografía, como reflejan las 216 operaciones contra el terrorismo yihadista realizadas desde 2012 en 140 municipios de todas las comunidades, que se han saldado en Aragón con 3 operaciones y 3 detenidos. Solo Cantabria se ha librado.


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Así se desprende de los datos recabados por el Ministerio del Interior y colgados en su página web, que cifran en 391 el número de arrestados desde 2012 hasta la actualidad, de los que 23 detenidos han sido en veinte operaciones en Andalucía.

Y han sido detenidos por la distintas fuerzas de seguridad en 216 operaciones explotadas en 140 localidades, de las que en un 24 por ciento (casi una de cada cuatro), es decir, 34, son de Cataluña, la comunidad que hace tres años sufrió el mayor atentado yihadista desde el 11M, en el que falleció una vecina de Zaragoza, y del que el lunes se cumplen tres años.

OBJETIVO: LA ALJAFERÍA

El día 31 de enero del pasado año 2019, la Guardia Civil detuvo en una operación contra el yihadismo en España, a un presunto yihadista marroquí, de 25 años, por incurrir en delitos de adoctrinamiento o adiestramiento terrorista y de enaltecimiento del terrorismo.

Este joven marroquí comenzó en 2013 su proceso de radicalización consumiendo y difundiendo propaganda yihadista de contenido violento, aunque no se ha detectado que mantuviera contacto con círculos radicales en Zaragoza.

Concretamente, según se acredita en la información que obra en poder de la Guardia Civil, el detenido promovió en redes sociales recuperar el Palacio de la Aljafería, antigua mezquita y centro cultural de la taifa de Saraqusta (Zaragoza), para el Estado Islámico (ISIS).


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En el año 2013, difundió una imagen en redes sociales del palacio zaragozano junto la bandera del Estado Islámico. El yihadista se dedicaba, de manera exhaustiva, a apoyar el “califato virtual” que Daesh quiere implementar tras la pérdida de sus bastiones en Siria e Iraq, aunque su inclinación a favor de grupos extremistas es anterior a Daesh.

CATALUÑA, LA MÁS ACOSADA

Del total de municipios catalanes en los que se habían radicado los presuntos terroristas, 19 corresponden a la provincia de Barcelona, desde la propia Ciudad Condal hasta Santa Coloma de Gramanet, Terrasa, Mataró o Argentona.

Mientras, en Girona y en Tarragona siete de sus municipios, en cada caso, han visto como los agentes de los cuerpos policiales se llevaban detenido a algún presunto terrorista.

Precisamente, ha sido en Cataluña donde se ha llevado a cabo la última operación antiyihadista. A mediados de julio, los Mossos d’Esquadra detuvieron en el barrio de la Barceloneta a dos hombres de 41 y 43 años, de nacionalidad argelina, acusados de integrar una célula que en 2019 planeaba atentar con explosivos en Barcelona.

Aunque la célula había sido prácticamente desarticulada el año pasado, las pesquisas permitieron localizar a los responsables de identificar y controlar los objetivos seleccionados para los ataques.


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Pese a la pandemia, las fuerzas de seguridad no han bajado la guardia y en lo que va de año han detenido a 20 personas supuestamente relacionadas con la organización terrorista de Daésh en un total de 11 intervenciones.

Y es que los expertos tenían claro que el Dáesh podría aprovechar el momento de debilidad del confinamiento para reclutar adeptos a través de las redes y llamar a la acción a lo lobos solitarios.

*Lea aquí la operación de la Guardia Civil (con imágenes) de la detención del último yihadista en suelo aragonés el mes de enero de 2019

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