Martes, 13 de Abril de 2021

La conflictiva calle Pignatelli del barrio zaragozano de San Pablo continua siendo motivo de problemas vecinales por la concentración de un foco de delincuencia relacionada con el movimiento okupa, el narcotráfico o la trata de mujeres para la explotación sexual.


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Es por ello que, en los últimos meses, se está haciendo un especial esfuerzo desde las administraciones públicas, con el Ayuntamiento de Zaragoza a la cabeza, por paralizar el foco de delincuencia del entorno.

Durante esta mañana, según ha podido confirmar este periódico de fuentes policiales, se ha procedido al desalojo de 11 viviendas del bloque ubicado en la calle Pignatelli número 66 por requerimiento judicial, con el apoyo expreso de la Policía Nacional para evitar altercados.

Según las fuentes, los moradores okupas de las viviendas han sido identificados por la Policía Nacional sin haberse registrado ningún incidente durante el operativo judicial, tan sólo un detenido por extranjería.

En estos casos, los funcionarios de la administración de justicia proceden al desalojo con el apoyo policial para asegurarse de la ejecución judicial e instalar las medidas oportunas para evitar una nueva okupación en los inmuebles.

Por ello suelen estar acompañados en este tipo de operativos los propietarios de los inmuebles -o sus abogados- así como profesionales que aseguren el inmueble, ya sea para cambiar la cerradura, tapiar la puerta u otras medidas. 


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Los vecinos del citado barrio, la gran mayoría con una aspiración por construir un barrio más habitable, se han organizado para denunciar los casos de delincuencia que vive el barrio cada pocos días, y con el lógico temor a las represalias de los conflictivos vecinos por la inseguridad crónica de la zona.

Varios de los vecinos implicados en la denuncia social sobre la situación que vive el barrio, en conversación con este periódico, aseguran que “no es tranquilizante saber que pueden volver a okupar un bloque al día siguiente a pesar de su expulsión por la policía”. Consideran que todavía hace falta un esfuerzo por la administración para dar mayor seguridad a la zona.

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