Lunes, 17 de Enero de 2022

No es ningún secreto que defiendo con orgullo al sector empresarial de nuestra ciudad. En mis columnas repaso siempre figuras de peso y valor como este texto sobre la figura de Amancio Ortega. Tenemos ejemplos de referencia y no hace falta irnos lejos para aprender de ellos. 

Hace poco más de un mes celebrábamos el Premio Joven Empresario en una emotiva y esperada gala. Teníamos ganas de reencontrarnos, en AJE Zaragoza somos muy piña y disfrutamos mucho de estos eventos. A nivel personal, os confesaré que tenía muchísimas ganas de aperturar institucionalmente uno de nuestros actos estrella. Era mi primer discurso oficial, eran varios los mensajes de unión y motivación que quería transmitir. Me apetecía dejarme conocer y creo que así lo hice.

Recientemente hemos asistido a la gala de la Excelencia Empresarial del IAF, una de las citas más relevantes del sector empresarial de Aragón. Empresas de nuestra tierra esforzándose por ser excelentes en base a un modelo europeo de excelencia y calidad para la gestión de las empresas. Increíble. 

Imascono, Salesianos, Rigual, Pardo. Ejemplos de buenos profesionales que están colocando la marca Aragón y la marca Zaragoza por diferentes puntos del mapa mundial. Desde ESIC, los premios Aster también ponen el foco en empresarios que hacen las cosas especialmente bien. También hemos asistido a la gala anual de ADEA, que desde hace años señalan los directivos más relevantes en distintos ámbitos. 

Zaragoza es un hervidero de reconocimientos porque es un hervidero de buenas ideas, de buenos profesionales. Y tenemos el orgullo de reconocerlo públicamente. 

Todos estos premios y eventos son una maravillosa excusa para aplaudir todo lo que estamos construyendo. Como sabéis, soy una fiel defensora de la visión optimista, de la unión, de la responsabilidad y de la ilusión. Y es que este tipo de citas lo aglutinan todo. Nos dan la oportunidad de parar, fijarnos en las cosas que están yendo bien y coger motivación de estos encuentros. Conocemos otras experiencias, las aplaudimos, tenemos la posibilidad de volver a ver a profesionales que no solemos tener ocasión de ver y conocemos otros nuevos. Compartimos, abrimos la mente. E indirectamente, seguimos aportando a la vida social, cultural y económica de la ciudad. 

Debemos quedarnos con lo que subyace a estos eventos de reencuentros y de reconocimientos. Apoyarnos entre empresas es un ejercicio público de respeto y de unión, de decir a la sociedad que todos estamos juntos en esto. De decirles a las instituciones que sigan apoyándonos e incluso que nos apoyen mejor. Que creamos trabajo, riqueza, que aportamos a la vida social, que salimos a celebrar, que colocamos la ciudad en el mapa a través de la exportación, de la importación, de la participación en foros, de nuestros acuerdos y colaboraciones. 

Me inyecta energía y esperanza ver cómo trabajamos desde nuestras empresas, en mi caso desde Mercurio Abogados, desde nuestras agrupaciones, en mi caso desde AJE Zaragoza por el futuro de la ciudad y cómo nos respaldamos entre todos. Este es el espíritu de trabajo y unión que defiendo. Este es el camino que ando con fuerza. Este es el rumbo que debemos seguir para 2022. 

*Silvia Plaza Tejero es Secretaria General de AJE Zaragoza.

Publicidad