Las cooperativas agroalimentarias de Aragón superan los 1.000 millones pese a la presión de los costes y el relevo generacional
El cooperativismo agroalimentario aragonés cerró el último ejercicio con una facturación que roza los 1.006 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 7% respecto al año anterior, según se ha expuesto este miércoles en la asamblea general de la federación celebrada en el Gran Hotel de Zaragoza.
El encuentro ha servido para hacer balance del año y poner sobre la mesa algunos de los principales desafíos que afronta el sector, entre ellos el encarecimiento de los costes de producción, la volatilidad de los mercados internacionales y la creciente incidencia de fenómenos meteorológicos extremos como sequías, tormentas o granizadas.
La situación económica, aunque positiva en términos de facturación, se ve condicionada por la presión sobre los márgenes de agricultores y ganaderos, especialmente por el aumento de los precios de los insumos y los combustibles.
A ello se suma un contexto internacional inestable que, según la federación, sigue afectando directamente a la actividad agroalimentaria.
Otro de los asuntos centrales ha sido el relevo generacional. Con una media de edad que supera los 60 años en el campo aragonés y menos del 10% de profesionales por debajo de los 40.
El sector agroalimentario advierte de la necesidad de atraer nuevas incorporaciones para garantizar la continuidad del modelo productivo.
La intervención del presidente de la federación
En este sentido, el presidente de la federación, José Víctor Nogués, ha subrayado que “garantizar el relevo generacional significa garantizar el futuro del medio rural aragonés, la producción de alimentos y la continuidad de un modelo que es esencial para Aragón.”
Nogués ha destacado además la resiliencia del modelo cooperativo, al que ha definido como una pieza clave para sostener la actividad económica y el empleo en el medio rural, así como para dar estabilidad a agricultores y ganaderos en un entorno cada vez más complejo.
“Estas organizaciones siguen demostrando una enorme resiliencia, manteniendo su compromiso con agricultores, ganaderos y con nuestro territorio”, ha señalado, añadiendo que también son “una importante fuente de actividad y empleo en las zonas donde más se necesita”.
Durante la asamblea también se ha puesto el foco en la necesidad de reforzar la integración y la cooperación entre entidades, así como en la mejora de la competitividad y la sostenibilidad del sistema cooperativo.
La federación ha reivindicado igualmente el papel de la innovación y la transferencia de conocimiento como ejes estratégicos del futuro del sector, destacando iniciativas como la Red Arax o la Jornada Cultiva.
La clausura ha corrido a cargo de la consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Arancha Simón, quien ha defendido el papel del cooperativismo como herramienta de equilibrio en el medio rural.
Simón ha añadido que “el campo aragonés no pide privilegios, pide reglas justas”, y ha subrayado la importancia del sector para “defender al productor, generar valor añadido en origen y mantener actividad económica y empleo en los pueblos”.
Datos económicos por sectores
En cuanto a los resultados por sectores, los cultivos extensivos y forrajes han liderado la facturación con 293,7 millones de euros, seguidos por frutas, hortalizas y frutos secos con 272,2 millones, y el apartado de suministros con 224 millones.
El resto se reparte entre ganadería, vitivinicultura, piensos y aceite, completando el total superior a los 1.005 millones de euros.

