Las Cortes de Aragón estudian medidas ante la alta siniestralidad de las últimas horas: seis víctimas, entre ellas un bebé
Las carreteras aragonesas han registrado este martes dos graves accidentes de tráfico que han dejado un balance de seis personas fallecidas y varios heridos de distinta consideración.
Estos sucesos ha reabierto el debate sobre la seguridad vial en la comunidad aragonesa y el estado de las carreteras. El día de ayer ha sido calificado como “el martes negro” debido a la alta siniestralidad registrada.
El primero de los accidentes se produjo en la N-122, a la altura de Agón (Zaragoza), donde la colisión entre una furgoneta y un vehículo articulado se saldó con la muerte de tres personas: un hombre de 47 años, una joven de 17 y un bebé de cuatro meses. El conductor del camión resultó ileso.
Horas antes, en la A-1223 entre Monzón y Poleñino, en el término municipal de Ilche (Huesca), una colisión frontolateral entre una furgoneta y un camión rígido provocó la muerte de otros tres ocupantes del vehículo, vecinos de Mequinenza, de 56, 65 y 75 años.
Además, dos personas resultaron heridas graves y fueron trasladadas al hospital de Barbastro, mientras que el conductor del camión sufrió heridas leves.
En ambos casos, la Guardia Civil ha abierto investigaciones para esclarecer las causas de los accidentes, en los que han intervenido efectivos de emergencias, bomberos y servicios sanitarios, además de la regulación del tráfico en las vías afectadas.
Las medidas que preparan para reducir los siniestros
En paralelo a estos hechos, este miércoles se ha abordado en las Cortes de Aragón la problemática de la accidentalidad en las carreteras, con la comparecencia de distintas entidades y expertos en seguridad vial.
Entre ellos figuran representantes de organizaciones especializadas en seguridad vial infantil, educación en tráfico, ingeniería, asociaciones de motoristas y colectivos contra los accidentes.
Su intervención se ha centrado en proponer medidas y líneas de actuación para reducir la siniestralidad en la red viaria aragonesa, incluida la posible creación de un Instituto Aragonés de Seguridad Vial que coordine políticas específicas en esta materia.
Los especialistas han advertido de que la siniestralidad vial no solo no se ha reducido en los últimos años, sino que incluso muestra una evolución negativa, con Aragón por encima de la media nacional en los últimos ejercicios.
Además, han señalado la elevada incidencia de los accidentes en el ámbito laboral, que en la comunidad supera el 80%. La propuesta que han planteado es la creación de un organismo independiente y transversal que integre a administraciones, universidades y agentes sociales.
El objetivo se trata de mejorar la prevención y el análisis de la accidentalidad, que actualmente se aborda principalmente desde el ámbito policial.
La iniciativa ha recibido el respaldo de todos los grupos parlamentarios. El PP ha mostrado su disposición a estudiarla, Vox ha expresado su apoyo aunque ha pedido concretar su financiación y el PSOE ha avanzado que la incorporará a una iniciativa parlamentaria.
Mientras tanto, CHA ha destacado el papel de la sociedad civil en el impulso de este tipo de propuestas. Por otro lado, Aragón-Teruel Existe la ha calificado de “imprescindible”.
La coincidencia temporal entre la tragedia registrada en las carreteras y este debate institucional pone de nuevo el foco en la necesidad de reforzar la prevención y la educación vial para intentar frenar una siniestralidad que ha golpeado con dureza a la comunidad en los últimos días.

