El PSOE aragonés carga contra Nolasco por el trato a menores migrantes y exige explicaciones a Azcón: "Los deshumaniza"
El debate político en Aragón ha subido de tono este miércoles después de que el PSOE regional haya acusado al vicepresidente primero del Gobierno autonómico, Alejandro Nolasco, de utilizar a menores migrantes no acompañados como herramienta de confrontación política.
La crítica socialista se centra en unas declaraciones realizadas por Nolasco en las que informó sobre un supuesto caso de irregularidad en la edad de un menor inmigrante.
Para el PSOE, el dirigente habría aprovechado una comparecencia institucional para “convertir un hecho aislado en un discurso generalizado” y generar alarma social.
En paralelo, los socialistas han puesto el foco en el informe presentado por Cáritas en Zaragoza el mismo día, que cifra en más de 9.000 las personas que han requerido acompañamiento en la provincia.
Según la diputada Mónica Iglesias, esta realidad evidencia que existen problemas sociales urgentes como la pobreza o la precariedad que deberían estar en el centro del debate político.
Iglesias ha reprochado al Ejecutivo autonómico que, en lugar de atender esas situaciones, opte por lo que considera una estrategia de confrontación basada en “deshumanizar y señalar a colectivos vulnerables”, en referencia a los menores migrantes.
Mónica Iglesias exige respuestas por parte de Azcón
El PSOE también ha dirigido sus críticas al Partido Popular, al que acusa de sostener este tipo de discursos desde el Gobierno de coalición.
En este sentido, la formación considera que las declaraciones de Nolasco no pueden desligarse del respaldo del socio mayoritario del Ejecutivo.
Por ello, los socialistas han pedido al presidente de Aragón, Jorge Azcón, que aclare si respalda las palabras de su vicepresidente y si considera adecuado el uso de espacios institucionales para este tipo de mensajes.
La diputada ha concluido su intervención denunciando lo que considera un Gobierno centrado en la confrontación más que en la gestión, al que acusa de permanecer “en parálisis permanente” salvo en cuestiones como la privatización de servicios o el señalamiento político.

