California da la vuelta al modelo de los juegos digitales: o los mantienes o devuelves el dinero
La Asamblea Estatal de California aprobó el pasado miércoles el proyecto de ley AB 1921, conocido como la "Protect Our Games Act", con 43 votos a favor y 16 en contra. La propuesta, impulsada por el asambleísta Chris Ward, pasa ahora al Senado del estado y podría convertirse en ley antes de finales de año.
La norma surgió directamente de un caso concreto: la decisión de Ubisoft de apagar los servidores de The Crew en 2024, dejando el juego completamente inaccesible para quienes lo habían comprado. Sin reembolso. Sin alternativa. La partida, sencillamente, desapareció.
Lo que exige la ley a editoras y plataformas
Si el proyecto sale adelante en el Senado y lo firma el gobernador, entrará en vigor el 1 de enero de 2027 para todos los juegos digitales de nueva comercialización. Las obligaciones son tres. Primero, avisar con al menos dos meses de antelación antes de retirar un título del mercado. Segundo, ofrecer un reembolso completo a los compradores si el juego queda inaccesible tras ese retiro. Tercero, como alternativa al reembolso, habilitar algún mecanismo técnico que permita al usuario seguir jugando aunque la empresa cierre los servidores oficiales o abandone el soporte.
Eso sí, la ley tiene un hueco importante: no afecta a los juegos gratuitos ni a los basados en suscripción. Y ese detalle no ha pasado desapercibido. Algunos analistas del sector apuntan que las grandes editoras podrían responder cambiando su modelo de negocio hacia la suscripción obligatoria para esquivar la regulación. Microsoft, Ubisoft o EA ya cuentan con servicios de este tipo.
El problema de fondo: comprar sin ser propietario
El debate que abre esta ley es más amplio que los videojuegos. Cuando alguien "compra" un título digital en Steam, PlayStation Store o la eShop de Nintendo, técnicamente no está adquiriendo nada. Firma una licencia de uso que la empresa puede revocar cuando quiera. AB 1921 intenta cambiar eso, o al menos ponerle precio a la revocación.
La iniciativa cuenta con el respaldo de "Stop Killing Games", campaña ciudadana que lleva años presionando en la misma dirección en Europa y cuyos representantes comparecieron el año pasado ante el Parlamento Europeo. Si California aprueba finalmente esta norma, la presión sobre el resto de legisladores occidentales aumentará considerablemente.
El siguiente paso está en el Senado estatal. Sin fecha de votación confirmada por ahora.