Apple lleva meses trabajando en unas gafas que nadie esperaba a ese precio

El proyecto N50 es la gran apuesta de Tim Cook antes de dejar la dirección ejecutiva: gafas desde 200 dólares que rivalizan con las Ray-Ban de Meta

Apple tiene en marcha unas gafas. No el Vision Pro, no algo con pantallas holográficas. Unas gafas de verdad, de las que se ponen en la cara sin que nadie lo note, que según el analista Mark Gurman, de Bloomberg, llegarían al mercado en la segunda mitad de 2027 con un precio de salida en torno a los 200 dólares.

El proyecto se llama internamente N50. Y tiene todo el aspecto de ser la última gran apuesta de Tim Cook antes de abandonar la dirección ejecutiva el 1 de septiembre de 2026.

El último proyecto de Cook, el primer problema de Ternus

El retraso ya existe. Los planes iniciales apuntaban a un anuncio a finales de 2026 y lanzamiento a principios de 2027, pero el software de visión por computador no está listo y Siri necesita una versión más capaz de la que existe ahora mismo. Eso empuja el debut varios meses.

Quien tendrá que resolver eso es John Ternus, el sucesor designado de Cook y actual responsable del Grupo de Productos de Visión de Apple (VPG). Las gafas serán, básicamente, su examen de ingreso como CEO. Que le toque estrenar el cargo con un producto de hardware tan expuesto dice bastante sobre la confianza interna que existe en el proyecto. O sobre la presión.

Sin pantalla, sin AR, sin los kilos del Vision Pro

La apuesta de diseño es deliberada: montura de acetato, peso por debajo de los 50 gramos, y un aspecto que no grite "soy un gadget". Se estarían probando al menos cuatro configuraciones, incluyendo una rectangular grande tipo Wayfarer, otra más fina —similar a las que lleva el propio Cook— y dos variantes de montura ovalada. Las cámaras son visibles, de forma ovalada, y van acompañadas de unas luces indicadoras que avisan cuando el sistema está grabando. Un detalle que Apple no se puede permitir ignorar después de los años de debate sobre privacidad en wearables con cámara.

Lo que no tienen, y esto es lo más relevante, es pantalla. Ninguna proyección en las lentes, ninguna capa de realidad aumentada. La experiencia es completamente de audio: Siri escucha, las cámaras ven, y el usuario recibe información hablada. Traducción de carteles en tiempo real, navegación paso a paso, identificación de objetos. Para no disparar el precio ni el peso, las tareas más exigentes de procesamiento se delegan en un iPhone emparejado. El chip propio de las gafas hace lo mínimo.

El precio es la jugada

El Vision Pro cuesta 3.499 dólares. Estas gafas arrancarían desde los 200 y llegarían como máximo a los 500. No es solo competir con las Ray-Ban de Meta —que llevan dos años mostrando que hay mercado para esto— sino entrar directamente en el terreno de marcas de óptica como EssilorLuxottica o Warby Parker. Tendrán soporte para lentes graduadas, lo que abre el producto a un público mucho más amplio que el de los early adopters tecnológicos.

El Vision Air, la versión más asequible del Vision Pro que también lleva tiempo en los rumores, ha quedado en segundo plano. Según los mismos informes de Gurman, su lanzamiento se ha retrasado hasta 2028 o 2029. La prioridad ahora mismo es N50. Todo apunta a que Apple quiere llegar antes que nadie a convencer a la gente de que lleve un ordenador en la cara sin parecerlo.

Comentarios