Lalo Arantegui, clave en el regreso de El Yamiq al Real Zaragoza
Jawad El Yamiq solo disputó 14 partidos con la camiseta del Real Zaragoza, pero fueron suficientes para dejar una huella imborrable en la afición zaragocista. Su llegada, en los últimos instantes del mercado de invierno de la temporada 2019/20, respondió a una necesidad urgente de reforzar el centro de la defensa. Nadie imaginaba entonces el impacto inmediato que tendría el central marroquí.Un debut inesperado que lo cambió todo
El Yamiq no estaba previsto para debutar de inicio en su primer partido. Sin embargo, la lesión de Atienza durante el calentamiento le obligó a vestirse de corto y salir como titular en Cádiz. Aquella tarde fue el inicio de una conexión especial con el zaragocismo.
El central firmó un estreno memorable, coronado con una asistencia en largo que Alberto Soro transformó en gol con una definición exquisita. La escena quedó grabada no solo en el césped, sino también en el palco. Las cámaras captaron la celebración efusiva de Lalo Arantegui, director deportivo y principal impulsor de aquel fichaje.
Un Zaragoza sólido… hasta la lesión de El Yamiq
La incorporación de El Yamiq dio estabilidad y jerarquía a la zaga de un Real Zaragoza lanzado hacia el ascenso. Su presencia fue clave hasta el parón provocado por la pandemia. Tras el regreso a la competición, una lesión muscular dejó al central fuera del equipo en el tramo decisivo.
Su ausencia resultó determinante. El Zaragoza perdió solidez, se descolgó del ascenso directo y terminó cayendo en los playoffs ante el Elche, en una de las temporadas más dolorosas de su historia reciente.
Lalo Arantegui, una figura clave en la carrera de El Yamiq
Desde aquella etapa, la relación entre El Yamiq y Lalo Arantegui se mantuvo intacta. El director deportivo fue quien le abrió las puertas del fútbol español, facilitando su crecimiento y su posterior fichaje por el Real Valladolid, ya en Primera División.
El central siempre se sintió en deuda con el Real Zaragoza y con Lalo. Nunca ocultó su deseo de volver algún día al club donde fue feliz y se sintió valorado.
Tras una destacada participación en la Copa África, donde fue subcampeón con Marruecos y tuvo un papel protagonista, El Yamiq tomó una decisión clave: abandonar el Al-Najma, en la Saudi Pro League. Una elección que implicaba renunciar a unos ingresos muy superiores a los que podía ofrecer el Real Zaragoza.
El factor económico pasó a un segundo plano. Sin opciones reales de jugar en Primera División, El Yamiq priorizó lo emocional. Quería regresar a España y, sobre todo, volver al Zaragoza.
Un fichaje exprés con sello sentimental
A pesar de contar con representante, El Yamiq recurrió directamente a Lalo Arantegui, que actuó como intermediario con la dirección deportiva encabezada por Txema Indias. Las conversaciones fueron fluidas, sin grandes obstáculos ni negociaciones complejas.
Cuando la operación estuvo al alcance, Indias dio el visto bueno. En un mercado invernal convulso y contrarreloj, con varias alternativas frustradas, la predisposición del futbolista y la mediación de Lalo resultaron decisivas.
El Yamiq vuelve al Real Zaragoza para liderar la defensa
El regreso de El Yamiq se cerró como el quinto fichaje del mercado, aunque por impacto y significado puede considerarse el primer gran refuerzo. Su incorporación eleva de forma notable el nivel defensivo y devuelve al vestuario una figura contrastada y que cuenta con la aprobación del aficionado.
Solo el tiempo dirá si El Yamiq logra repetir el efecto inmediato que tuvo en 2020. Pero su vuelta confirma que, en el fútbol moderno, el sentimiento todavía puede pesar más que el dinero.

