Los frentes abiertos de Oughourlian en Prisa y su posible asalto a la propiedad del Real Zaragoza

Fuentes consultadas confirman conversaciones en fase preliminar entre el accionista francoarmenio y el resto de socios del club, incluidos Jorge Mas, José Mas, Juan Forcén y Jim Carpenter. 
Joseph Oughourlian, en una foto de archivo / El País
Joseph Oughourlian, en una foto de archivo / El País

Joseph Oughourlian no para. El empresario francoarmenio, máximo accionista de Grupo Prisa y figura clave en el accionariado del Real Zaragoza, atraviesa uno de los momentos más mediáticos de su trayectoria empresarial.

En las últimas semanas ha protagonizado una reunión en La Moncloa con Pedro Sánchez para limar asperezas después de meses de enfrentamiento, ha tomado la decisión de no renovar a Àngels Barceló como presentadora de Hoy por Hoy en la Cadena SER, y está en un momento crítico como inversor en el Real Zaragoza por su más que posible descenso a Primera RFEF. Un hombre, tres frentes abiertos a la vez. Y no sencillos.

Las conversaciones sobre el futuro accionarial del club aragonés se producen entre Oughourlian y el resto de socios del accionariado del Real Zaragoza: el empresario estadounidense Jorge Mas, José Mas, Juan Forcén y Jim Carpenter, que junto al inversor francoarmenio tomaron el control del club en 2022.

Las fuentes consultadas por HOY ARAGÓN subrayan que se trata de una fase estrictamente preliminar, sin propuesta concreta sobre la mesa ni cifras negociadas. Está por ver qué cambios accionariales hay en el Real Zaragoza con el más que seguro descenso a Primera RFEF.

Así como los cambios en la cúpula directiva, donde se da por descontado que Jorge Mas dejará de ser presidente del Real Zaragoza. Junto a ello, Fernando López y Mariano Aguilar abandonaran el club al término de la temporada.

El Real Zaragoza al borde del abismo

La posibilidad de que Oughourlian tantee un mayor control del Real Zaragoza se ha especulado en las últimas semanas. Sin haber nada oficial, la opción ha existido pero es remota.

Entre tanto, el club aragonés atraviesa uno de los momentos más dramáticos de su historia reciente. Seis veces campeón de la Copa del Rey y símbolo del fútbol español durante décadas, el Zaragoza se jugó hace apenas unos días la permanencia en Segunda División, con el descenso a Primera RFEF —una categoría semiprofesional— como amenaza real.

La situación ha desencadenado una rebelión social en Zaragoza. La Federación de Peñas del Real Zaragoza ha pedido públicamente la "salida inmediata" de la actual propiedad y la "inhabilitación de por vida" de sus dirigentes, a quienes acusa de haber llevado al club a "su peor momento histórico".

En el centro de esas protestas aparece el nombre de Oughourlian. El proyecto que él y sus socios prometieron en 2022 —estabilidad financiera, modernización y un regreso rápido a Primera División— ha dado un resultado distinto: una entidad cada vez más saneada pero hundida deportivamente. Y sin cumplirse las grandes promesas que lanzaron a la afición, como la reforma integral de la ciudad deportiva.

El posible descenso amenaza además con hacer saltar por los aires uno de los grandes proyectos asociados al accionariado: la futura Nueva Romareda, concebida como motor económico y urbanístico del club.

Buena parte del zaragocismo reprocha a los actuales dueños una gestión distante y puramente financiera. Un divorcio entre propiedad y afición que se ha agravado con cada jornada y que podría tener consecuencias directas en la estructura accionarial del club en los próximos meses.

La guerra en Prisa: Barceló fuera y acercamiento a Sánchez

Mientras todo esto ocurre en Aragón, Oughourlian gestiona simultáneamente una profunda transformación en el Grupo Prisa. El capítulo más visible es la salida de Àngels Barceló. La presentadora de Hoy por Hoy en la Cadena SER ha comunicado a su equipo que no renovará su contrato para la próxima temporada. El detonante, según fuentes del sector, ha sido su enfrentamiento con Fran Llorente, a quien Oughourlian situó al frente de los contenidos de radio, y su negativa a acatar la nueva línea editorial marcada por el presidente de Prisa.

Oughourlian dio orden de incorporar más voces críticas con el Gobierno de Pedro Sánchez en los programas de la SER, incluidos tertulianos más cercanos al PP. Barceló se negó. Las exigencias de la cúpula de Prisa —que el presidente comunicó directamente a la presentadora— no encajaban con su modelo de control editorial total sobre Hoy por Hoy. El resultado es su salida después de años siendo la voz más reconocible de las mañanas de la cadena.

El giro editorial de la SER no es aislado. Responde a una estrategia más amplia de Oughourlian para reposicionar el grupo mediático: menos alineamiento con el Ejecutivo, más pluralidad de voces, una línea que ya se había aplicado antes en El País con el cambio de dirección de la cabecera.

El empresario se juega meses clave con ofertas sobre la mesa para rescatar el grupo y con la opción real de vender algunos activos.

Un hombre en el centro de tres tableros

Oughourlian gestiona ahora mismo tres partidas simultáneas: la reestructuración editorial y financiera de Prisa, la normalización de su relación con el Gobierno de España y el tanteo de una mayor presencia en el accionariado del Real Zaragoza en un momento en que el club atraviesa su peor crisis en décadas.

Los tres frentes están conectados por una misma lógica: la de un inversor que mueve fichas en distintos tableros al mismo tiempo, buscando reposicionarse en un contexto de máxima presión.

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