La propuesta de cinco nuevas rutas de Ryanair para Zaragoza que Óscar Puente nunca contestó
En enero de 2024, el consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, se reunió en Madrid con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente.
La reunión la había solicitado el propio Gobierno: quería que la aerolínea aumentara la conectividad en los aeropuertos regionales españoles.
Ryanair llegó a esa reunión con una propuesta concreta, detallada y ambiciosa. Para todos los aeropuertos regionales donde opera en España; pero también para Zaragoza: un aumento de capacidad del 38% y cinco nuevas rutas. Todo ello condicionado a una sola cosa: que Aena no subiera las tasas aeroportuarias.
La respuesta del Ministerio de Transportes nunca llegó. Dos años después, Alejandra Ruiz, portavoz de Ryanair en España, lo confirma en una entrevista con HOY ARAGÓN: "A día de hoy no hemos recibido respuesta".
La propuesta que Ryanair puso sobre la mesa
La propuesta que Ryanair presentó en aquella reunión no era vaga ni genérica. Incluía compromisos concretos y medibles para toda España y para Zaragoza en particular.
A nivel nacional, la aerolínea ofrecía un aumento del 40% del tráfico hasta los 77 millones de pasajeros para 2031, la apertura de cinco nuevas bases regionales, la creación de hasta 1.000 nuevos puestos de trabajo, la incorporación de 33 nuevos aviones y medidas específicas para desestacionalizar el tráfico en temporada baja —uno de los grandes problemas de los aeropuertos españoles fuera del verano—.
Para Zaragoza concretamente, la propuesta incluía un aumento de capacidad del 38% y cinco nuevas rutas. Cinco destinos nuevos que habrían ampliado significativamente la conectividad del aeropuerto aragonés y que habrían generado empleo directo e indirecto en la comunidad.
La condición era única y estaba claramente formulada: que se rechazara la subida de tasas que Aena planteaba en ese momento —entonces del 4,5%— y que se diseñaran sistemas de incentivos adaptados a la demanda real de cada aeropuerto regional.
Por qué esa condición era razonable
Ryanair no puso esa condición como táctica negociadora sino como requisito estructural de su modelo de negocio. La aerolínea opera con los costes más bajos de Europa precisamente porque es implacable en el control de sus gastos. Las tasas aeroportuarias son uno de los costes más relevantes en su estructura y cualquier subida significativa afecta directamente a la rentabilidad de operar en un aeropuerto.
"No es que perdamos dinero, es que si a nosotros nos resulta caro operar, imagina lo que significa para el resto de aerolíneas", explica Alejandra Ruiz en la entrevista con HOY ARAGÓN. El argumento es sólido: si Ryanair, con la estructura de costes más eficiente del sector, considera que un aeropuerto es caro, ninguna otra aerolínea lo considerará barato.
La propuesta que la aerolínea llevó a Sánchez y Puente era además beneficiosa no solo para Ryanair sino para el conjunto del sector. Los incentivos que pedía —tasas más bajas, sistemas de estímulo a la demanda— habrían beneficiado a todas las aerolíneas que operan en aeropuertos regionales españoles, no solo a ella.
El silencio del Ministerio
La reunión de enero de 2024 generó expectativas. El propio Gobierno había pedido a Ryanair que se sentara a negociar el crecimiento en los aeropuertos regionales. La aerolínea respondió con una propuesta detallada que ponía números concretos sobre la mesa. Y entonces… nada.
"A día de hoy no hemos recibido respuesta", afirmó Alejandra Ruiz en la citada entrevista, dos años después de aquella reunión. Una frase que dice mucho sobre la dinámica entre Ryanair y el Ministerio de Transportes: la aerolínea propone, el Gobierno convoca reuniones y después no responde.
El silencio tiene consecuencias directas para Zaragoza. Mientras el Ministerio no respondía, Aena siguió subiendo las tasas —del 4,5% en 2024 al 6,5% en 2026— y Ryanair siguió recortando capacidad en los aeropuertos regionales españoles. Las cinco nuevas rutas para Zaragoza que estaban sobre la mesa en enero de 2024 nunca se materializaron.
Lo que hay ahora en juego
La situación en 2026 es peor que en 2024. Aena ha propuesto para la DORA 3 una subida acumulada del 21% en las tasas hasta 2031 —frente al 4,5% que se discutía en aquella reunión—. Y Ryanair ha respondido recortando tres millones de plazas en aeropuertos regionales españoles desde el verano de 2025.
Para Zaragoza, el escenario que describe Alejandra Ruiz es claro: si las tasas no bajan, habrá más recortes este invierno. Si bajan, la aerolínea podría no solo recuperar lo perdido sino crecer significativamente, incluyendo la posibilidad de analizar una base permanente.
"Si el escenario de tasas de Aena es competitivo, estaríamos abiertos a analizar una base en Zaragoza", dijo la portavoz de Ryanair. Una frase que en enero de 2024 habría parecido un objetivo alcanzable. Hoy, dos años después del silencio del Ministerio y de subidas de tasas continuadas, suena a una oportunidad que se está escapando.
