Alerta por dosis de vacunas caducadas y que ya han sido inyectadas: hay 170.000 que están en cuarentena
El Gobierno Vasco ha activado una revisión exhaustiva de cerca de 170.000 vacunas administradas durante 2025 tras detectarse casos de dosis caducadas o con errores en el registro de su fecha de validez. El proceso, coordinado por el Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, tiene como objetivo determinar el alcance real del problema y garantizar la seguridad y eficacia de las vacunaciones realizadas.
Una revisión preventiva de gran alcance
La revisión afecta a prácticamente todas las vacunas administradas a lo largo del pasado año, con la excepción de las correspondientes a la covid-19 y la gripe, cuyos controles de caducidad estaban plenamente garantizados. El origen del procedimiento se sitúa en la detección de varios casos en centros de salud de Guipúzcoa, donde se constató la posible administración de dosis fuera de plazo.
En una primera fase, las autoridades sanitarias identificaron hasta 253 personas que podrían haber recibido vacunas caducadas, especialmente de la vacuna hexavalente, utilizada en el calendario infantil y destinada a proteger frente a seis enfermedades como la difteria, el tétanos o la poliomielitis. Sin embargo, tras contrastar los datos con los fabricantes y con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, ese número se redujo de forma notable.
Errores administrativos y depuración de casos
Una parte relevante de los casos detectados obedecía a errores en los registros informáticos, donde figuraban fechas de caducidad incorrectas o no actualizadas. En algunos lotes, además, se había autorizado una ampliación excepcional del periodo de uso, lo que permitió descartar que las dosis estuvieran realmente fuera de plazo en el momento de su administración.
Este proceso de depuración permitió acotar con mayor precisión la incidencia real y descartar un número significativo de alertas iniciales que no implicaban riesgo sanitario.
Vacunas implicadas y personas afectadas
Además de la hexavalente, la investigación detectó casos puntuales relacionados con la vacuna triple vírica, frente a sarampión, rubeola y parotiditis, y con la tetravalente, destinada a prevenir la difteria, el tétanos, la tos ferina y la poliomielitis. En conjunto, estas incidencias habrían afectado a unas 78 personas, todas ellas localizadas y contactadas por el sistema sanitario.
Tras el análisis definitivo, el número de personas que recibieron realmente dosis caducadas se ha situado en torno a 30 casos confirmados, que están siendo revacunados conforme a los protocolos médicos establecidos.
Seguimiento sanitario y ausencia de efectos adversos
El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, ha subrayado que todos los pacientes afectados están siendo atendidos de forma individualizada y ha insistido en que no se han detectado efectos adversos asociados a la administración de estas dosis fuera de plazo. El principal riesgo identificado es una posible pérdida de eficacia inmunológica, motivo por el que se ha optado por repetir la vacunación cuando ha sido necesario.
Desde el departamento de Salud se ha recalcado que la situación no supone una amenaza para la salud pública, aunque sí ha puesto de relieve la necesidad de reforzar los sistemas de control y trazabilidad.
Respuesta institucional y control futuro
El Gobierno Vasco ha defendido que la revisión responde a un ejercicio de transparencia y prevención, orientado a mejorar los mecanismos de verificación y evitar que se repitan errores similares. En el proceso ha colaborado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que ha validado los análisis técnicos de los lotes implicados.
El caso ha generado también un debate político y social en Euskadi, con peticiones de mayor claridad y responsabilidades. La Fiscalía Superior del País Vasco ha abierto diligencias preliminares para valorar si los hechos podrían tener relevancia penal, aunque por el momento no se ha confirmado la existencia de un delito contra la salud pública.
Mensaje de tranquilidad
Osakidetza y el Ejecutivo autonómico han trasladado un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, insistiendo en la solidez del sistema sanitario y en que todas las personas potencialmente afectadas están siendo informadas y atendidas. Las vacunas bajo revisión continúan siendo analizadas con criterios técnicos rigurosos para garantizar que la protección inmunológica de la población esté plenamente asegurada.
Este episodio ha puesto de manifiesto la complejidad logística de los programas de vacunación masiva y la importancia de mantener controles estrictos y sistemas de supervisión robustos para preservar la confianza en la salud pública.