Así es la casa de Nuria Roca y Juan del Val: alejada del ruido y en plena naturaleza

Rodeados de naturaleza y lejos del bullicio, Nuria Roca y Juan del Val han encontrado en Gredos un lugar ideal para desconectar y disfrutar de la calma.
Nuria Roca y Juan del Val en su nueva casa en la Sierra de Gredos
Nuria Roca y Juan del Val en su nueva casa en la Sierra de Gredos

En plena Sierra de Gredos, al sur de la provincia de Ávila, hay un municipio que en los últimos meses ha ganado protagonismo por un motivo inesperado: Nuria Roca y Juan del Val han vinculado allí parte de su vida, con un proyecto de casa en la zona que han contado en medios y que ha disparado la curiosidad por el lugar.

Conviene matizar el punto de partida: la pareja mantiene su residencia habitual en la Comunidad de Madrid, y lo de Gredos se ha planteado como una segunda vivienda o refugio rural, ligada al descanso y a las escapadas.

Ese destino es Candeleda, un pueblo conocido desde hace tiempo por los viajeros de interior, pero que ahora vuelve a colocarse en el mapa por el efecto llamada que generan nombres conocidos y por un modelo de vida cada vez más buscado: naturaleza, discreción y tranquilidad sin renunciar a servicios.

Candeleda: entre el valle del Tiétar y Gredos

Candeleda se asienta en la ladera sur de la Sierra de Gredos, en una zona de transición entre Castilla y León y Extremadura. Esa ubicación explica buena parte de su atractivo: el entorno es de montaña, pero el pueblo se encuentra a baja altitud, lo que favorece un clima más suave que en otras localidades gredenses.

Uno de los rasgos más citados cuando se habla de este rincón es su microclima, con características mediterráneas. Los inviernos suelen ser relativamente templados para el interior peninsular y los veranos calurosos, una combinación que sorprende a quienes asocian Gredos únicamente con temperaturas frías y paisajes de alta montaña.

El agua, una de las claves del entorno

Otro de los elementos que define a Candeleda es el agua. Gargantas y arroyos descienden desde la sierra y forman un paisaje de pozas y zonas de baño muy frecuentadas en temporada estival, además de marcar el carácter del entorno y de la vida cotidiana del municipio.

Este vínculo con el agua, unido a la vegetación y al relieve, ha convertido a la zona en un destino habitual para quienes buscan naturaleza accesible, rutas sencillas y espacios donde desconectar sin grandes desplazamientos.

Un destino que atrae a quienes buscan calma

La elección de este enclave por parte de Nuria Roca y Juan del Val encaja con una tendencia cada vez más visible: profesionales y figuras públicas que apuestan por entornos rurales bien comunicados, donde poder disfrutar de mayor privacidad y un ritmo de vida más pausado.

En este contexto, Candeleda se ha consolidado como un lugar que combina vida tranquila y atractivo turístico, algo que explica por qué cada vez aparece con más frecuencia en reportajes y conversaciones sobre escapadas y segundas residencias.

Mucho más que un nombre propio

Más allá del foco mediático, el municipio ofrece por sí mismo motivos suficientes para atraer visitantes. Su casco urbano conserva arquitectura tradicional, con calles y viviendas de estética rural, mientras que el entorno invita a caminar, descubrir miradores y comprender por qué la Sierra de Gredos sigue siendo uno de los grandes reclamos naturales del centro peninsular.

En definitiva, Candeleda no es noticia solo por quién decide instalarse allí, sino por un conjunto de factores —clima, paisaje y estilo de vida— que explican por qué este rincón de Gredos continúa ganando interés entre quienes buscan una escapada diferente, lejos del ruido y cerca de la naturaleza.

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