La Seguridad Social pone bajo la lupa a los trabajadores con más de dos bajas laborales al año: refuerzo y revisiones estrictas
La Seguridad Social prepara un refuerzo de los controles sobre las bajas laborales en un contexto marcado por el aumento del absentismo y el crecimiento del gasto asociado a las incapacidades temporales.
El objetivo es mejorar la supervisión de los procesos más recurrentes sin modificar el derecho de los trabajadores a acceder a una baja médica cuando exista una justificación clínica.
La medida pondrá el foco en aquellos empleados que encadenen varias incapacidades temporales en un corto espacio de tiempo. En concreto, los casos con dos o más bajas en un periodo de doce meses podrán quedar sujetos a un seguimiento más detallado.
Dicho seguimiento se realizará mediante revisiones adicionales y un análisis más profundo de cada expediente. Detrás de este cambio se encuentran las conclusiones de distintos informes que alertan del incremento sostenido del gasto en prestaciones por incapacidad temporal durante los últimos años.
Según los estudios analizados por la Administración, una parte relevante de ese aumento se concentra en trabajadores que registran procesos repetidos de baja, lo que ha llevado a plantear nuevos mecanismos de control y seguimiento.
Herramientas digitales para detectar patrones
Para ello, la Seguridad Social recurrirá a herramientas digitales capaces de cruzar información de manera automática y detectar posibles patrones de repetición.
Cuando el sistema identifique un número elevado de bajas dentro de determinados parámetros, se generará una alerta que permitirá revisar el caso con mayor detenimiento.
La estrategia forma parte del trabajo desarrollado por el Observatorio de la Incapacidad Temporal, un organismo que analiza la evolución de estas prestaciones y busca identificar tendencias que puedan requerir actuaciones específicas.
La digitalización de los procedimientos permitirá además agilizar las comprobaciones y reducir los tiempos de respuesta. El nuevo modelo también dará mayor protagonismo a las mutuas y a las empresas, que deberán aportar información más detallada sobre las condiciones laborales de cada trabajador.
Con estos datos se pretende determinar si determinadas bajas pueden estar relacionadas con el entorno de trabajo o responden exclusivamente a problemas de salud individuales.
Desde el Gobierno insisten en que el endurecimiento de la supervisión no implica sanciones automáticas ni cambios en los criterios médicos que justifican una incapacidad temporal.
La finalidad, aseguran, es diferenciar entre situaciones que requieren una atención sanitaria continuada y posibles usos inadecuados del sistema.
Los sindicatos reclaman soluciones más amplias
Mientras tanto, sindicatos y especialistas consideran que la reducción de listas de espera, la prevención de enfermedades profesionales y la mejora de la atención sanitaria también son factores clave para abordar el incremento de las bajas laborales.
Con este nuevo enfoque, la Seguridad Social apuesta por una gestión más basada en el análisis de datos y la detección temprana de situaciones recurrentes, en un intento de compatibilizar la protección de los trabajadores con la sostenibilidad económica del sistema.

