Se endurecen los controles de la DGT en ciudad: multas de hasta 600 euros por superar los 30 km/h
Los controles de velocidad en ciudad se han intensificado en los últimos meses después de que la limitación de 30 km/h en determinadas calles urbanas quedara plenamente consolidada en la normativa española.
La medida, incluida en el BOE desde 2021, afecta a todas las vías con un único carril por sentido y su incumplimiento puede derivar en fuertes sanciones económicas y pérdida de puntos del carnet.
Las autoridades recuerdan que sobrepasar ampliamente el límite establecido está catalogado como una infracción grave o muy grave. En los casos más extremos, las multas pueden alcanzar los 600 euros junto a la retirada de hasta seis puntos del permiso de conducir.
Por otro lado, circular a más de 80 km/h en una calle limitada a 30 km/h entra dentro de las conductas castigadas con la máxima penalización.
El quinto aniversario de esta norma
El endurecimiento de la vigilancia llega coincidiendo con el quinto aniversario de esta normativa, impulsada por la Dirección General de Tráfico con el objetivo de reducir la accidentalidad en las ciudades.
Desde entonces, los datos reflejan una evolución favorable en la mortalidad urbana, especialmente entre los usuarios más vulnerables de la vía.
Las cifras oficiales muestran una reducción significativa de fallecidos entre peatones y ciclistas respecto a los datos previos a la entrada en vigor de la norma.
También han descendido los accidentes mortales en buena parte de las grandes ciudades españolas, incluidas algunas con elevada densidad de tráfico.
Además de mejorar la seguridad vial, la reducción de velocidad buscaba transformar la movilidad urbana. La convivencia entre coches, bicicletas, patinetes eléctricos y peatones se ha convertido en uno de los principales argumentos de Tráfico para defender esta limitación, especialmente en calles donde el espacio es reducido y el tráfico comparte entorno con usuarios más expuestos.
Los expertos en seguridad vial insisten en que una pequeña diferencia de velocidad puede resultar decisiva en un atropello. Mientras un impacto a 50 km/h multiplica el riesgo de muerte, circular a 30 km/h reduce drásticamente las probabilidades de sufrir consecuencias fatales.
España fue el primer país en implantar esta medida
Varias ciudades españolas han logrado disminuir la siniestralidad desde la implantación de esta medida y algunos municipios incluso cerraron el último año sin registrar víctimas mortales en sus calles. España fue pionera al aplicar esta restricción de forma generalizada en todo el país.
La DGT considera que estos resultados refuerzan la necesidad de mantener y ampliar los controles para asegurar el cumplimiento de los límites establecidos.

