El pueblo que está pegado a España que quizás no conocías y que es uno de los más bonitos de Francia

Ainhoa, es un destino imperdible para aquellos que buscan sumergirse en la riqueza histórica y natural del sur de Francia

El sur de Francia se erige como un destino perfecto para los viajeros en busca de experiencias culturales y paisajes encantadores. A lo largo de la costa mediterránea y en los Pirineos, se despliegan pueblos que no solo enamoran por su belleza, sino que también revelan un valioso legado histórico. A escasos cinco minutos de la frontera con España, surge Ainhoa, una joya medieval que se erige como uno de los pueblos más pintorescos de Francia.

Ainhoa, originario del siglo XIII como vicaría del monasterio navarro de Urdazubi-Urdax, ha sido durante siglos refugio para peregrinos del Camino de Santiago.

Su disposición única, con una sola calle principal, deslumbra con una arquitectura del siglo XVI y XVIII, donde las blancas fachadas se entrelazan con el rojo vibrante de puertas y ventanas. La iglesia románica, coronada con un campanario pórtico, se alza como un testimonio de su rica herencia.

La plaza del pueblo, organizada en torno al frontón y la iglesia, es el corazón de Ainhoa. El templo revela tesoros como el artesonado del techo, las boiseries doradas del coro y una cúpula que simula un cielo estrellado. La disposición peculiar de las casas, orientadas hacia el oeste, revela una historia única: las fachadas que miran al este deslumbran con colores vivos y decoraciones, mientras que las del oeste adoptan formas más discretas para resistir las inclemencias del tiempo.

Las callejuelas de Ainhoa albergan comercios locales y talleres de artesanía, sumergiéndote en la autenticidad del lugar. Además, los jardines y huertas tras las casas ofrecen rincones de serenidad y naturaleza.

La proximidad de Ainhoa a la frontera española facilita explorar otros destinos cercanos, como Zugarramurdi, a solo 10 minutos de distancia. Desde Hendaya (Francia), el trayecto de 45 minutos te conduce por la A63, aunque con peajes.