El pueblo de Alicante que nadie visita desde Zaragoza y tiene 3 letras: tiene un restaurante de Sol

Un pequeño municipio del interior de Alicante, a más de cuatro horas de Zaragoza, esconde un restaurante con Sol Repsol que está revolucionando su mapa gastronómico.

Restaurante Erre Que Erre (RQR Gatrobar) en Ibi, Alicante
Restaurante Erre Que Erre (RQR Gatrobar) en Ibi, Alicante ./ Guía Repsol

No está en primera línea de playa, no aparece en los rankings habituales de escapadas desde Zaragoza y apenas tiene tres letras. Sin embargo, este pequeño municipio del interior de Alicante guarda un secreto gastronómico que ha empezado a llamar la atención de críticos y viajeros: un restaurante distinguido con un Sol Repsol.

A más de cuatro horas por carretera desde la capital aragonesa, muchos conductores atraviesan la provincia sin detenerse en esta localidad de montaña. Error. Porque lejos del turismo masivo, aquí se combinan naturaleza, tradición industrial y alta cocina en un entorno inesperado.

Un interior alicantino que rompe tópicos

Lejos de la imagen de sol y playa asociada a la provincia, este enclave se sitúa entre sierras, pinares y senderos que conectan con espacios protegidos del interior. El paisaje es de montaña mediterránea, con temperaturas más suaves que en la costa y una atmósfera tranquila incluso en temporada alta.

El visitante encuentra calles con identidad propia, comercios familiares y una fuerte tradición cultural. Durante décadas, la economía local giró en torno a la industria del juguete, una seña de identidad que todavía se conserva en museos y espacios expositivos.

Este municipio es Ibi, situado en la comarca de l’Alcoià y a los pies del Parque Natural del Carrascal de la Font Roja. Un lugar que pocos aragoneses incluyen en su ruta hacia el Mediterráneo, pero que ofrece argumentos sólidos para desviarse del trayecto habitual.

Entre sus atractivos destaca el Museo Valenciano del Juguete, que repasa más de un siglo de historia industrial y explica por qué la localidad fue conocida como la “villa del juguete”.

El restaurante que ha puesto el foco en el mapa

El verdadero impulso reciente ha llegado desde los fogones. En pleno centro del municipio se encuentra Erre que Erre (RQR Gatsrobar), distinguido con un Sol Repsol, uno de los reconocimientos más prestigiosos de la gastronomía española.

El establecimiento ha logrado posicionarse como referente de cocina contemporánea con raíces mediterráneas, apostando por producto de proximidad y elaboraciones que combinan técnica actual y respeto por el sabor tradicional. Su propuesta se articula en torno a menús que cambian según temporada, con especial atención a verduras de la zona, carnes seleccionadas y pescados del litoral alicantino.

El Sol no solo reconoce la calidad de los platos, sino la coherencia del proyecto, el servicio y la experiencia global. En un entorno poco habitual para la alta restauración, este reconocimiento ha colocado a Ibi en el radar de los viajeros gastronómicos.

Naturaleza, cultura y escapada diferente

La visita puede completarse con rutas por la Font Roja, senderismo por la Sierra del Menejador o paseos tranquilos por el casco urbano. Además, la localidad celebra fiestas singulares como Els Enfarinats, declarada de Interés Turístico Autonómico, que refuerzan su carácter único.

Desde Zaragoza, la distancia ronda los 450 kilómetros, lo que permite plantear una escapada de fin de semana combinando montaña, patrimonio y gastronomía reconocida. Frente a la saturación de la costa en determinados periodos, Ibi ofrece una alternativa serena y con identidad propia.

En un momento en el que el viajero busca experiencias auténticas, este pueblo de tres letras demuestra que el lujo gastronómico no siempre está en las grandes capitales ni junto al mar. A veces, basta con mirar hacia el interior para descubrir destinos que sorprenden.

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