Quieren construir una piscina gigantesca en un pueblo donde van miles de aragoneses en verano

Cunit, uno de los destinos de playa más frecuentados por los aragoneses en verano, estudia construir una gigantesca piscina de olas para surfear. El proyecto divide a vecinos y genera debate.

Piscina de olas en Cunait
Piscina de olas en Cunait

Un municipio de la costa de Tarragona, muy frecuentado por veraneantes aragoneses cada año, estudia la construcción de una gigantesca piscina artificial para hacer surf. El proyecto, que se plantea en la localidad de Cunit, ha abierto un intenso debate entre vecinos, políticos y colectivos ecologistas.

Una laguna artificial para surfear todo el año

La propuesta plantea crear una gran laguna artificial con olas capaces de simular condiciones de surf durante todo el año. El equipamiento estaría integrado en un complejo turístico que incluiría también un camping-resort y distintas zonas de ocio.

La piscina utilizaría tecnología específica para generar olas adaptadas a distintos niveles, desde principiantes hasta surfistas experimentados. La instalación se ubicaría en los terrenos de la histórica masía de Cal Pla, dentro del término municipal de Cunit, en la comarca del Baix Penedès.

Además del atractivo turístico, los promotores defienden que el proyecto podría generar hasta 150 empleos directos y convertirse en un nuevo motor económico para la zona.

Un proyecto millonario

La iniciativa prevé una inversión aproximada de 40 millones de euros y ocuparía un espacio cercano a 37 hectáreas, con el objetivo de atraer a más de 100.000 visitantes al año.

El Ayuntamiento ya ha dado varios pasos urbanísticos para permitir el desarrollo del complejo, incluida la modificación del planeamiento municipal que abre la puerta a la construcción de esta piscina de olas de grandes dimensiones.

La laguna artificial podría alcanzar alrededor de 160 metros por 160 metros, lo que la convertiría en una de las instalaciones de este tipo más grandes de España.

Cunit, uno de los destinos habituales de los aragoneses en verano

El proyecto se plantea en Cunit, un municipio costero de la provincia de Tarragona situado en la comarca del Baix Penedès, en plena Costa Dorada y a medio camino entre Barcelona y Tarragona. La localidad cuenta con algo más de 12.000 habitantes, aunque en verano su población aumenta considerablemente por la llegada de turistas y propietarios de segundas residencias.

El municipio es conocido por sus más de 2,5 kilómetros de playas de arena fina, protegidas por varios espigones que crean pequeñas calas semicirculares de aguas tranquilas, muy populares entre familias.

Además de su litoral, Cunit combina zonas de playa con pinares y áreas de montaña, lo que permite disfrutar tanto del turismo de costa como de rutas naturales con vistas al Mediterráneo. Su paseo marítimo, de casi tres kilómetros, es uno de los principales puntos de actividad durante los meses estivales.

Su cercanía con Aragón —a poco más de dos horas en coche desde Zaragoza— ha convertido a esta localidad en uno de los destinos habituales para veranear para miles de aragoneses, junto a otras poblaciones del litoral tarraconense.

Un proyecto que divide al pueblo

A pesar del potencial turístico, el proyecto no cuenta con consenso. Parte de la población y algunos partidos políticos han mostrado su rechazo por el impacto ambiental y el consumo de recursos que podría suponer la instalación.

Colectivos vecinales y plataformas ecologistas han organizado protestas para pedir la paralización del proyecto. Entre sus críticas destacan el uso de agua que requeriría la piscina y el impacto que podría tener sobre el entorno natural y el modelo de desarrollo del municipio.

El debate continúa abierto mientras avanzan los trámites urbanísticos. Si finalmente sale adelante, Cunit podría convertirse en uno de los pocos lugares de España donde surfear en una piscina de olas gigante, incluso lejos del mar.

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