Sphere España, de Aragón al mundo: industria verde, circular y con hoja de ruta climática hacia 2030

La compañía lidera un modelo industrial basado en economía circular, I+D, energía renovable y fabricación con huella reducida.
Sphere España, en Pedrola. / HA
Sphere España, en Pedrola. / HA

Sphere España lidera un modelo industrial basado en economía circular, I+D, energía renovable y fabricación con huella reducida. Un modelo exportable, escalable y alineado de manera directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente ODS 12 (producción y consumo responsables) y ODS 13 (acción por el clima).

La planta aragonesa es hoy la más importante del grupo europeo, con 330 trabajadores, 100 millones de euros en facturación anual y más de 42 millones de inversión en los últimos cinco años para impulsar modernización y sostenibilidad.

El 50% de los materiales empleados son reciclados y alrededor del 25% biodegradables compostables, una proporción que crecerá año tras año.

ECONOMÍA CIRCULAR APLICADA

La base del modelo es rotunda: residuo cero industrial. Todo el material descartado en producción se reincorpora al ciclo gracias a sistemas de trazabilidad que monitorizan su flujo, convirtiendo lo que antes se desechaba en nuevo recurso. La circularidad no es un eslogan estratégico, es un proceso industrial vivo que abarca materias post-consumo, biopolímeros veganos y compostables certificados, dando respuesta a sectores como retail, hostelería, distribución o limpieza urbana.

Uno de los ejemplos más sólidos es el proyecto circular junto a Lidl y Veolia que consiste en recoger el plástico generado en tienda, reciclarlo y transformarlo en una nueva bolsa. El proceso, certificado por AENOR, ha reciclado más de 1.500 toneladas de plástico y prevé comercializar 16 millones de bolsas circulares antes de 2026, una evidencia de cómo la industria puede cerrar ciclos reales, no conceptuales.

ARAGÓN COMO POLO INDUSTRIAL SOSTENIBLE

Sphere España trabaja ya con 100% energía renovable, una planta fotovoltaica que cubre el 15% de su consumo total y un objetivo fijado para la neutralidad climática en 2030. Para avanzarlo, la compañía ha anunciado una inversión estratégica de 3 millones de euros para fabricar en Aragón su propia materia prima biodegradable, reduciendo dependencia externa, transporte internacional y huella de carbono asociada.

Pero la transformación no se queda dentro de sus paredes. Sphere España será también miembro fundador del Clúster de Economía Circular de Aragón, una plataforma estratégica que reunirá a empresas, instituciones y centros tecnológicos para impulsar proyectos colaborativos de reciclaje, innovación material, trazabilidad digital y soluciones de bajo impacto.

Su papel en este clúster coloca a la región en una posición privilegiada para escalar políticas circulares, atraer inversión, desarrollar nueva tecnología y consolidar un tejido industrial sostenible capaz de competir en Europa y más allá.

INNOVACIÓN EXPORTABLE

El modelo circular nacido en Aragón no tiene fronteras: Sphere España prepara su escala hacia Latinoamérica, llevando un know-how que combina industria, economía regenerativa y huella reducida. No es sólo una fábrica: es un laboratorio industrial de cómo producir sin destruir.

La sostenibilidad industrial ya no se mide por intenciones, sino por datos. Sphere España demuestra que la revolución del plástico es posible cuando convergen ecodiseño, reciclaje, energías renovables y producción local. Su hoja de ruta no proyecta un futuro hipotético: lo construye.

Aragón no solo observa esta transformación: la impulsa, la lidera y la exporta.

* Este artículo forma parte de un especial sobre la Agenda 2030 en el que participan distintas empresas aragonesas comprometidas con el Pacto Mundial y los ODs. Ver especial completo aquí