Las alternativas de Formigal: una iglesia con más de mil años
La Iglesia del Salvador de Basarán es una de las maravillas arquitectónicas menos conocidas de la zona de Formigal, ubicada en el corazón de la estación de esquí Aramón Formigal-Panticosa. Aunque centenares de turistas acuden cada invierno a disfrutar de las pistas en la comarca del Alto Gállego, pocos se detienen a descubrir este emblemático templo que, a pesar de su pequeño tamaño, posee más de un milenio de historia.
Entre los hoteles y restaurantes de la urbanización de Formigal, destaca la presencia de la Iglesia del Salvador de Basarán, un edificio que, a primera vista, podría pasar desapercibido para el visitante inexperto. Este templo de origen mozárabe con influencias románico-lombardas data de los siglos X y XI y fue trasladado a su emplazamiento actual en la década de los 70 desde su ubicación original en Sobrepuerto, tras el abandono de ese pueblo.
La estructura del templo se caracteriza por sus dos naves rectangulares unidas por un arco y sus ábsides semicirculares de distintos tamaños, complementadas por una imponente torre y una puerta de entrada que evoca a la Iglesia de San Pedro en Lárrede. Además, una talla del santo al que se dedica se encuentra actualmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, lo que refuerza su relevancia histórica y cultural.
HISTORIA Y ACCESO A LA IGLESIA DEL SALVADOR DE BASARÁN
Este singular monumento, declarado patrimonio, es un reflejo del arte románico en Aragón y una ventana al pasado de la región. El templo forma parte de la rica tradición medieval que caracteriza a la zona, donde las antiguas estructuras defensivas y religiosas se integran en un entorno natural privilegiado. Rodeado de paisajes que recuerdan a la Toscana, la iglesia no solo es un punto de interés para los amantes de la historia, sino también para aquellos que buscan senderos rurales y rutas culturales en plena naturaleza.
Para los visitantes interesados en conocer esta joya, el acceso es sencillo. Desde Zaragoza, se debe tomar la carretera A-136 en dirección a Sabiñánigo y luego seguir las indicaciones hacia Formigal. La proximidad de este templo a la zona de esquí lo convierte en una opción ideal para aquellos que quieran combinar el turismo deportivo con la exploración cultural.

