Hacer más viviendas que vecinos tiene el pueblo: este es el objetivo de Cerler
El Ayuntamiento de Benasque aprueba un plan para construir 2.200 viviendas en Cerler, casi tantas como vecinos tiene el municipio, reavivando el debate entre desarrollo y sostenibilidad.
El Ayuntamiento de Benasque ha aprobado de forma definitiva el Plan Parcial de Cerler, el mayor proyecto urbanístico del Pirineo aragonés, que prevé la construcción de más de 2.200 viviendas en un municipio que apenas supera los 2.300 habitantes censados. Una iniciativa tan ambiciosa como polémica que reabre el debate entre desarrollo económico, turismo y sostenibilidad en uno de los valles más emblemáticos de Aragón.
El mayor desarrollo urbanístico del Pirineo aragonés
Situada junto a la estación de esquí de Aramón Cerler y el Parque Natural Posets-Maladeta, Benasque es una de las joyas naturales del Pirineo, pero también uno de los municipios más tensionados en materia de vivienda. Con precios disparados y un mercado dominado por la segunda residencia y el alquiler turístico, muchos trabajadores y vecinos permanentes encuentran serias dificultades para vivir en el valle.
Para paliar esta situación —y también para ordenar un crecimiento que desde hace años avanza sin planificación clara—, el Ayuntamiento ha dado luz verde a un plan urbanístico de gran envergadura. Impulsado por la sociedad Fomento y Desarrollo del Valle de Benasque S.A., el proyecto contempla una inversión global de unos 19 millones de euros y un plazo de ejecución de diez años.
El plan se desarrollará en tres fases: 856 viviendas en la primera, 504 en la segunda y 838 en la tercera. Además, se cederán más de 3.000 metros cuadrados al Gobierno de Aragón para la construcción de 29 viviendas de protección oficial, con una inversión de 4,4 millones de euros destinada a ofrecer alquiler asequible para los trabajadores del sector turístico.
Una apuesta por modernizar Cerler
La actuación no se limita a la construcción de nuevas viviendas. El Plan Parcial de Cerler incluye una profunda renovación de infraestructuras básicas largamente demandadas por los vecinos: un nuevo depósito de agua, un sistema de depuración y tratamiento de aguas residuales, nuevas redes de saneamiento y alumbrado, y un vial de acceso mejorado hacia las pistas de esquí.
“El Plan Parcial lo reordena todo”, ha resumido el alcalde de Benasque, Manuel Mora, que defiende la medida como una oportunidad para “corregir carencias históricas del núcleo y planificar su crecimiento de manera coherente y sostenible”.
Un proyecto con décadas de historia
El plan aprobado ahora culmina un proceso urbanístico que se arrastra desde hace casi 60 años. Sus orígenes se remontan a los años 60, cuando se construyó la estación de esquí de Cerler y se firmaron los primeros compromisos de aprovechamiento del suelo. Desde entonces, el proyecto ha sufrido crisis, paralizaciones y revisiones.
En 2005 se rubricó un convenio entre el Ayuntamiento y la sociedad Aramón, participada por el Gobierno de Aragón e Ibercaja, para desarrollar la zona, pero las complicaciones legales y urbanísticas ralentizaron el proceso durante casi dos décadas. “Esta aprobación en pleno supone agilizar un proyecto que llevaba desde 2015 firmado y en el que en los últimos diez años no se había hecho nada”, destacó el alcalde.
Críticas por posible especulación y riesgo ambiental
No todos celebran el anuncio. Diversas asociaciones vecinales y ecologistas han mostrado su preocupación por el impacto ambiental del plan, que afectará a un entorno de alta montaña de enorme valor natural. También alertan de un posible efecto especulativo, temiendo que buena parte de las nuevas viviendas acaben siendo segundas residencias o alojamientos turísticos, sin aliviar realmente el problema de vivienda habitual.
El contexto alimenta esas dudas: según el Instituto Aragonés de Estadística, en 2024 Benasque contaba con 2.613 plazas en viviendas de uso turístico, la segunda cifra más alta de Aragón tras Zaragoza, y casi igual al número de residentes del municipio.
Hace un año, cientos de vecinos salieron a la calle bajo el lema “La Virgen del Pilar tampoco puede alquilar”, en protesta por la escasez de vivienda asequible. La situación, aseguran, sigue sin mejorar pese al auge económico de la zona.
Entre el desarrollo y la sostenibilidad
El Plan Parcial de Cerler se enmarca dentro de una estrategia más amplia para modernizar el valle y reforzar su atractivo turístico, en paralelo a otros proyectos como el telecabina Benasque–Cerler, actualmente en construcción.
El reto ahora será mantener el equilibrio entre crecimiento y respeto por el entorno. Si las previsiones se cumplen, Cerler pasará a contar con más viviendas nuevas que vecinos actuales, en una operación que puede marcar un antes y un después para el Pirineo aragonés: un modelo que, dependiendo de su ejecución, podría ser ejemplo de desarrollo sostenible… o símbolo de un urbanismo desbordado por el turismo.
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Benasque aprueba el mayor plan urbanístico del Pirineo: 2.200 viviendas en Cerler, casi tantas como vecinos tiene el municipio, con inversión millonaria y debate sobre su impacto ambiental.

