El rifirrafe de la ministra Aagesen y Azcón: ¿por qué están paradas las obras del embalse de Yesa?
Azcón critica los retrasos en Yesa y otras obras hidráulicas, mientras Aagesen asegura que no están paralizadas y se reanudarán pronto.
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha respondido a las críticas del presidente de Aragón, Jorge Azcón, sobre el retraso en las infraestructuras hidráulicas, en especial el recrecimiento del embalse de Yesa. La ministra ha asegurado que las obras no están paralizadas y que se retomarán una vez el Consejo de Estado dé luz verde a la modificación del proyecto.
Aagesen ha hecho estas declaraciones en la inauguración del Salón Internacional del Agua y el Riego (Smagua), donde ha coincidido con Azcón. Ha explicado que Yesa se encuentra en su cuarta modificación debido a su alto impacto ambiental y social. Por ello, el Gobierno central está a la espera del informe del Consejo de Estado para reanudar los trabajos.
AZCÓN CRITICA EL RITMO DE LAS INFRAESTRUCTURAS HIDRÁULICAS
Por su parte, Azcón ha denunciado que las obras de embalses e infraestructuras hidráulicas avanzan a un ritmo mucho más lento del necesario. En concreto, ha señalado que Yesa lleva dos décadas en construcción y sigue sin vislumbrarse su finalización. Además, ha mencionado otros proyectos afectados, como el de Mularroya, que está terminado pero pendiente de trabajos en el oleoducto y el sistema eléctrico, y el de Almudévar, que considera "fundamental para el riego" y también acumula retrasos.
Ante esta situación, el presidente aragonés ha invitado a la ministra a comparecer en la Comisión de seguimiento del Pacto del Agua en las Cortes de Aragón, con el objetivo de debatir el estado de estas infraestructuras y exigir mayor agilidad en su ejecución.
Mientras tanto, Aagesen ha insistido en que el Gobierno de España sigue comprometido con el desarrollo hidráulico en Aragón y ha dejado la puerta abierta a una futura visita para tratar este asunto en profundidad.
UN DEBATE HISTÓRICO SOBRE EL AGUA EN ARAGÓN
La gestión del agua ha sido uno de los temas más sensibles en Aragón durante décadas. El Pacto del Agua, firmado en 1992, establecía un marco para el desarrollo de infraestructuras hidráulicas en la comunidad, pero muchos de sus proyectos han sufrido retrasos o han sido objeto de controversia por su impacto ambiental y social.
El embalse de Yesa, en particular, ha sido un foco de conflicto entre administraciones, regantes y grupos ecologistas. Su recrecimiento, destinado a garantizar el abastecimiento de agua y mejorar el regadío en varias comarcas, ha generado preocupación por los movimientos de ladera en la zona y la seguridad de la presa. A lo largo de los años, estos deslizamientos han obligado a reforzar los trabajos y han generado dudas sobre la viabilidad del proyecto.
Mientras tanto, agricultores y regantes defienden la necesidad de estas infraestructuras para garantizar el suministro hídrico y mantener la actividad agraria en Aragón, una región con un sector primario clave en la economía. Además, reclaman que las inversiones en agua se aceleren, especialmente en un contexto de cambio climático y sequías recurrentes que afectan al campo aragonés.
La falta de avances en Yesa y otras obras hidráulicas ha convertido la gestión del agua en un tema recurrente de enfrentamiento entre el Gobierno central y el autonómico. Mientras que el Ejecutivo de Azcón reclama mayor celeridad en los proyectos, el Gobierno central argumenta que estas infraestructuras requieren estudios detallados para minimizar su impacto.
Con este nuevo cruce de declaraciones, el debate sobre el agua en Aragón sigue más vigente que nunca, con intereses políticos, económicos y medioambientales en juego. Lo que está claro es que la batalla por el control y el reparto del agua no ha terminado, y Yesa sigue siendo uno de sus principales frentes abiertos.

