Abascal anuncia que Vox entrará a gobernar con Azcón y pone precio a su apoyo en Aragón
Santiago Abascal ha fijado este lunes la hoja de ruta de Vox tras las elecciones autonómicas en Castilla y León: su partido exigirá entrar en los gobiernos regionales allí donde alcance acuerdos con el PP. Aragón figura expresamente en esa lista, junto a Extremadura y la propia Castilla y León.
El anuncio llega después de meses en los que la dirección del PP —y en particular su líder, Alberto Núñez Feijóo— había acusado a Vox de rehuir el desgaste que implica gobernar. La respuesta de Abascal fue directa: «Se ha repetido que Vox no quiere entrar en los gobiernos. Pues bien, que no se preocupe: Vox está dispuesto a gobernar en esas tres regiones».
La declaración tiene implicaciones directas para la política aragonesa. En la pasada legislatura, el PP gobernaba en Aragón en solitario bajo la presidencia de Jorge Azcón, con el apoyo parlamentario de Vox. Tras la imposibilidad de pactar un presupuesto autonómico, todo se dinamitó y el presidente Jorge Azcón convocó elecciones anticipadas.
Si Abascal traslada a Aragón la misma exigencia que ha anunciado para Castilla y León, el escenario político de la comunidad podría complicarse en las próximas semanas, dependiendo de si PP y Vox son capaces de cerrar un acuerdo programático que satisfaga a ambas partes.
Primero el programa, luego los cargos
Abascal fue cuidadoso al marcar el orden de prioridades. Su partido no empezará las negociaciones hablando de consejerías o vicepresidencias, sino de contenido político. "Antes de hablar de gobiernos de coalición queremos hablar de medidas", afirmó. "No discutiremos sobre sillones hasta que exista un programa común con garantías de cumplimiento". Según adelantó, en los próximos días arrancará una ronda de conversaciones con el PP que, en su opinión, debería desarrollarse como una "negociación seria entre partidos adultos", centrada en políticas concretas con calendarios de aplicación.
Esta posición contrasta con la del presidente de la Junta de Castilla y León en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, quien ha defendido la posibilidad de gobernar en solitario. Abascal no ocultó su irritación ante esa postura: "Sería deseable escuchar una sola voz en el Partido Popular. Un día dicen una cosa y al siguiente la contraria".
En Aragón, tras las elecciones autonómicas recientes, la aplicación de esta estrategia dependerá de la evolución de las relaciones entre ambos partidos a nivel nacional y de la disposición del PP aragonés a renegociar el actual marco de apoyo parlamentario.
