Los accidentes mortales y otros sucesos en las estaciones de esquí del Pirineo aragonés
El accidente de este sábado en la estación de esquí de Astún, donde un telesilla se descolgó debido a un fallo en el cable, causando decenas de heridos, marca un suceso sin precedentes recientes en el Pirineo aragonés. Este incidente, que dejó a dos personas en estado grave y otros afectados con lesiones leves, sirve de recordatorio de que las estaciones de esquí no son ajenas a episodios trágicos, aunque hasta ahora no se había registrado un suceso similar relacionado con telesillas.
El Gobierno de Aragón confirmó que dos mujeres gravemente heridas fueron trasladadas en helicóptero a los hospitales Miguel Servet y Clínico de Zaragoza. Además, otras dos personas con lesiones leves fueron derivadas a los hospitales de Huesca y Jaca, junto a cuatro heridos adicionales atendidos en el centro sanitario de la localidad jaquesa. Aunque las primeras informaciones hablaban de un escenario más crítico, el delegado del Gobierno, Fernando Beltrán, estimó que unas 40 personas habrían resultado afectadas en distinta consideración.
Accidentes mortales recientes en Astún
El suceso revive las trágicas noticias de 2022, cuando la estación de Astún registró tres accidentes mortales en menos de una semana. Entre las víctimas, un joven de 19 años de Monzón que esquiaba fuera de pista, un esquiador de 71 años de Barcelona que cayó por un barranco, y una madrileña de 73 años que se precipitó por una ladera mientras descendía una pista. La acumulación de tragedias llevó a Andrés Pita, subdirector general de Astún, a lamentar lo sucedido: "En los 23 años que llevo yo en Astún, nunca nos había pasado algo así".
Astún no es la única estación de esquí aragonesa que ha vivido episodios trágicos. En 2013, una niña de 7 años falleció en Formigal tras ser sepultada por un alud. A pesar de los esfuerzos médicos, no se pudo salvar su vida. También, en 2016, un esquiador madrileño de 62 años perdió la vida en Cerler debido a causas naturales mientras esquiaba.
La imprudencia de algunos esquiadores, especialmente al aventurarse fuera de pista, ha sido señalada como una de las causas detrás de varios accidentes.
Una tragedia sin precedentes para el telesilla
El accidente de este sábado es el primero de este tipo en Astún. Según las autoridades, el remonte afectado había superado todas las revisiones reglamentarias. Sin embargo, el fallo en una de las poleas provocó el balanceo y desplome del telesilla, dejando a decenas de esquiadores en una situación caótica. “Fue un caos absoluto, con personas que cayeron al suelo y otras que tuvieron que ser evacuadas colgadas durante más de 20 minutos”, narraron testigos presenciales a HOY ARAGÓN.
El Ejecutivo aragonés activó todos los protocolos de emergencia, desplegando helicópteros y ambulancias, mientras los hospitales de Jaca, Huesca y Zaragoza permanecieron en alerta para recibir a los afectados. A las tres de la tarde, la alerta fue desactivada tras confirmar que no había víctimas mortales. La estación de Astún, por su parte, cerró al público para llevar a cabo una investigación que esclarezca las causas del accidente.
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, expresó su alivio al constatar que las consecuencias del accidente no fueron tan graves como se temía inicialmente y agradeció la rápida actuación de los servicios de emergencia.



