Alegría encarrila la campaña al 8F y habla sobre la corrupción en el PSOE: "Dolorosa, pero hemos actuado con contundencia"

La candidata socialista asegura haber detectado “sensación de abandono” tras recorrer casi todas las comarcas aragonesas y descarta cualquier abstención para que Azcón gobierne sin Vox.

La candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, afronta la campaña de las elecciones autonómicas del 8 de febrero con un mensaje nítido: proximidad, presencia constante en el territorio y confrontación directa con la gestión del actual presidente, Jorge Azcón. Tras recorrer más de 4.000 kilómetros y visitar casi la totalidad de las 33 comarcas aragonesas, Alegría asegura haber detectado una sensación generalizada de abandono que atribuye a un presidente “desconectado de los problemas reales”.

Aragón ha tenido durante dos años y medio un presidente a tiempo parcial y merece una presidenta a tiempo completo”, afirma la candidata socialista, que contrapone su campaña “de cercanía” al perfil institucional y más distante del líder del PP. Pese a que las encuestas —como el CIS— sitúan al PSOE por detrás del PP y con una posible pérdida de escaños respecto a 2023, Alegría insiste en que “la verdadera encuesta es el 8 de febrero” y confía en una movilización decisiva del electorado progresista.

Elecciones anticipadas y una campaña atípica

Alegría reconoce que estas elecciones tienen un componente singular: por primera vez Aragón vota en solitario, sin coincidir con otras convocatorias. A su juicio, el adelanto electoral no responde a una demanda ciudadana, sino a la “agenda política y personal” de Azcón y de la dirección nacional del PP. Aun así, cree que la participación puede ser alta si se activa el voto de la izquierda.

Desde su punto de vista, el desgaste del Gobierno autonómico no se debe solo a la ruptura con Vox, sino a una forma de gobernar que —dice— ha dejado a muchos territorios sin atención suficiente.

Uno de los ejes centrales del discurso de Alegría es la relación entre PP y Vox. La candidata socialista sostiene que los populares han asumido “íntegramente” el programa, el discurso y las formas de la ultraderecha. “No solo los blanquean, sino que les abren la puerta de los gobiernos”, denuncia, y advierte de que si los números dan tras el 8F, Azcón volverá a pactar con Vox sin dudarlo.

En este contexto, Alegría descarta de forma tajante una abstención del PSOE para evitar un Gobierno PP-Vox. “El Partido Socialista es la alternativa, no el salvavidas del PP”, subraya, aunque matiza que sí está dispuesta a dialogar y negociar leyes concretas en beneficio de Aragón.

Recuerda, además, que el PSOE ofreció negociar los presupuestos de 2026 tras la negativa de Vox, y que la respuesta del Ejecutivo fue “desprecio absoluto”, una actitud que, a su juicio, evidencia que el PP solo busca acuerdos hacia la derecha.

Corrupción y gestión nacional: defensa cerrada del PSOE

Preguntada por los casos de corrupción que han salpicado a ex altos cargos socialistas, Alegría admite que son “dolorosos”, pero defiende que el partido ha actuado con “contundencia y diligencia”, apartando a los implicados antes de que se celebren juicios. Además, subraya que “no hay financiación irregular” en el PSOE y recuerda que “el único partido condenado por corrupción en España ha sido el PP”.

Tampoco considera un lastre su etapa como portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez. Al contrario, asegura que le ha aportado experiencia, visión global y capacidad de gestión, cualidades que quiere trasladar ahora a Aragón. Sobre la legislatura nacional, afirma que el Ejecutivo “durará hasta 2027” y que su objetivo inmediato es aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.

Financiación autonómica: más recursos para Aragón

Otro de los grandes asuntos de campaña es la reforma de la financiación autonómica. Alegría defiende un debate “serio, con datos y cifras” y reprocha al PP que rechace de entrada un modelo que supondría más de 630 millones de euros adicionales para Aragón.

La candidata socialista detalla que con esa cantidad se podrían impulsar más de 4.000 viviendas públicas, construir seis hospitales como el de Teruel o levantar más de 80 residencias públicas. A su juicio, la negativa del PP responde más a “prejuicios políticos” que a una defensa real de los intereses aragoneses.

El caso Salazar y la defensa del feminismo

Alegría también se pronuncia sobre la polémica generada por una comida con el exasesor Paco Salazar, tras denuncias anónimas por acoso sexual. Reconoce que fue un “error” y que “no debió producirse”, pero denuncia que se esté utilizando esa imagen para deshumanizarla y desviar el foco del debate aragonés.

Reivindica, además, el compromiso histórico del PSOE con el feminismo y recuerda que las principales leyes de igualdad, aborto o paridad llevan sello socialista, al igual que medidas sociales como el salario mínimo o la reforma laboral.

Con el 8F cada vez más cerca, Alegría se presenta como una candidata que busca movilizar, confrontar y ofrecer una alternativa clara frente a un Gobierno que considera agotado. La campaña entra ahora en su fase decisiva y la incógnita ya no es solo quién ganará, sino si la izquierda logra activar a su electorado para disputar el rumbo político de Aragón.

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