El nuevo gerente del Salud ya dirigió la sanidad de Huesca y Barbastro: quién es José Ignacio Castaño
Ana Cristina Castillo Forniés no se va porque el Gobierno de Aragón haya decidido prescindir de ella. Se va porque quiere. O más bien, porque lo necesita. El Ejecutivo autonómico tenía previsto que continuara al frente del Servicio Aragonés de Salud —el organismo con mayor presupuesto de toda la administración aragonesa— y llegó a ofrecerle expresamente seguir en el cargo. Castillo dijo que no, por motivos personales, y el Gobierno tuvo que buscar sustituto.
Lo encontró en casa. José Ignacio Castaño Lasaosa no es un desconocido en los pasillos de la sanidad aragonesa. Ya fue gerente de los sectores sanitarios de Huesca y Barbastro en 2017, durante el primer mandato de Javier Lambán como presidente de Aragón, y ha trabajado como investigador en el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón. Conoce la estructura, conoce los problemas y conoce a la gente. Eso, en una organización tan compleja como el Salud, no es un detalle menor.
El Salud, el cargo más pesado de la administración aragonesa
Gestionar el Servicio Aragonés de Salud es, sin exageración, uno de los trabajos más exigentes que puede asumir un cargo público en Aragón. La vicepresidenta Mar Vaquero no escatimó en palabras al describirlo: "uno de los organismos con mayor presupuesto", que "atiende a un servicio público esencial que todos y cada uno de los aragoneses en algún momento de nuestra vida necesitamos".
Detrás de esa definición hay miles de profesionales sanitarios, decenas de centros de salud, hospitales en las tres provincias, listas de espera, contratos, infraestructuras y una presión asistencial que no da tregua. El gerente del Salud no opera bisturíes ni atiende urgencias, pero sus decisiones afectan a todo eso cada día.
Por qué cambia ahora el gerente
El relevo en la gerencia del Salud forma parte de una ronda más amplia de nombramientos aprobada este jueves por el Consejo de Gobierno de Aragón, que ha renovado altos cargos en seis departamentos. En el área sanitaria, el cambio venía anunciado desde que Jorge Azcón formó su nuevo Ejecutivo tras las elecciones del pasado 8 de febrero: la salida del exconsejero José Luis Bancalero y la entrada del nuevo titular de Sanidad, Ángel Sanz Barea, hacía previsible que hubiera movimientos en la cúpula del organismo.
Lo que no estaba previsto es que el cambio en la gerencia llegara por decisión propia de Castillo. El plan inicial del Ejecutivo era la continuidad, y así se lo transmitieron a ella. Que finalmente haya optado por apartarse por motivos personales obliga a una transición que, en teoría, no estaba en el guión.
Castaño, un perfil con recorrido en la sanidad aragonesa
El nuevo gerente llega con credenciales contrastadas. Su paso por las gerencias de Huesca y Barbastro le da un conocimiento directo de la sanidad pública aragonesa fuera de Zaragoza, algo relevante en una comunidad donde la dispersión geográfica y la despoblación condicionan enormemente la prestación de servicios sanitarios. No es lo mismo gestionar un hospital en la capital que garantizar atención primaria en el Pirineo o en las comarcas más vaciadas de Teruel.
Su trayectoria investigadora en el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón añade otro perfil: el de alguien que conoce la sanidad no solo desde la gestión administrativa sino también desde la perspectiva científica. En un momento en que la innovación y la investigación clínica son cada vez más centrales en la política sanitaria, ese bagaje puede ser un activo.
Castaño asume el cargo en un contexto de debate permanente sobre los recursos del sistema sanitario aragonés, las listas de espera y la situación de los profesionales. La anterior gerente dejó una organización en funcionamiento pero con tensiones acumuladas. El nuevo responsable tendrá que lidiar con todas ellas desde el primer día.