Un juez condena al Gobierno de Aragón a pagar los 6.190 euros de una mastectomía que negó a un menor trans
El Juzgado de lo Social número 8 de Zaragoza ha condenado al Gobierno de Aragón a reintegrar 6.190 euros a un joven trans al que el Servicio Aragonés de Salud negó una mastectomía masculinizante por ser menor de edad. La intervención acabó realizándose en diciembre de 2023 en la clínica privada Viamed Montecanal. El magistrado José Antonio Izuel Gastón, en sentencia dictada el 27 de abril de 2026, concluye que esa negativa "no tenía amparo legal".
El recorrido del joven por la sanidad pública aragonesa comenzó en octubre de 2023. El servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario Miguel Servet lo atendió y lo inscribió en lista de espera quirúrgica para la mastectomía. El propio cirujano consideró, en ese momento, que procedía intervenir. Semanas después, sin embargo, el mismo profesional le comunicó que la operación no estaba amparada para menores por parte del sistema público. La puerta se cerraba sin más explicación.
El joven tenía entonces 16 años. Llevaba identificándose como hombre desde los 12 o 13 años, había cambiado su nombre mediante auto judicial en 2022 y contaba con el apoyo de su familia y con años de seguimiento de salud mental. Ante la negativa del Salud, la familia tomó la única decisión que tenía a su alcance: acudir a la sanidad privada. La operación se realizó en diciembre de 2023 en Viamed Montecanal, con un coste de 6.190 euros que la familia tuvo que asumir.
El juez: la ley aragonesa y el protocolo WPATH respaldaban la intervención
La sentencia del magistrado Izuel Gastón es contundente. Aragón cuenta con legislación propia en esta materia: la Ley de Identidad y Expresión de Género de 2018, aprobada durante el primer Gobierno del socialista Javier Lambán, reconoce expresamente a los menores trans el derecho a recibir "el tratamiento médico que precisen para su bienestar conforme a su transexualidad" y obliga al sistema sanitario público a proporcionar, entre otras prestaciones, la "masculinización de tórax".
A eso se suma el protocolo WPATH, el estándar de referencia seguido por los profesionales de salud de Aragón, que admite la mastectomía en adolescentes a partir de los 16 años en casos excepcionales, siempre que se den una serie de condiciones: evaluación multidisciplinar prolongada, consentimiento informado del menor y de sus tutores legales, historial persistente de años de evolución de incongruencia de género y acompañamiento psicológico continuado.
El juez considera que el joven cumplía todos esos requisitos. Y añade un argumento difícil de rebatir: el propio cirujano del Miguel Servet lo había inscrito en lista de espera, lo que evidenciaba que, en un primer momento, los criterios clínicos se daban por cumplidos. "No había amparo legal para denegar la mastectomía al demandante", zanja la resolución.

