Leonardo DiCaprio y un exCEO de Zynga se fijan en Zaragoza: invierten 1.000 millones y crearán 300 empleos
El anuncio de Diamond Foundry vuelve a colocar a Aragón en el foco de la inversión tecnológica. El proyecto, adelantado por El Periódico de Aragón, está valorado en 1.000 millones de euros y con una previsión de 300 puestos de trabajo, se ubicará en el polígono Empresarium, en Zaragoza, y se presenta como una apuesta ligada a la industria de componentes tecnológicos y semiconductores.
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha enmarcado esta operación en el “ecosistema” que se está generando alrededor de los centros de datos y las infraestructuras digitales, un argumento que el Ejecutivo autonómico viene utilizando para explicar la llegada encadenada de grandes proyectos empresariales.
El “factor DiCaprio”: un inversor conocido en el tablero de Diamond Foundry
Más allá del tamaño de la inversión, Diamond Foundry arrastra un elemento mediático poco habitual: entre sus inversores figura Leonardo DiCaprio, vinculado a la firma desde hace años.
La compañía también ha captado capital de perfiles conocidos del mundo tecnológico y financiero. Entre los nombres citados en distintas informaciones figura Mark Pincus, además de firmas como Vast Ventures y Fidelity Investments, que llegó a liderar una gran ronda de inversión en la empresa.
Qué hace Diamond Foundry y por qué importa
Diamond Foundry se ha hecho conocida por producir diamantes creados en laboratorio. En su desarrollo industrial, esos materiales se han vinculado a usos de alta tecnología —incluidos ámbitos relacionados con semiconductores—, en una carrera global por nuevos sustratos y componentes para la computación avanzada.
En Aragón, el Gobierno autonómico interpreta su llegada como una nueva pieza dentro del salto hacia una economía más tecnológica: inversión privada, empleo cualificado y un entorno empresarial que intenta engancharse a la ola de la digitalización y la industria avanzada.
Aragón ya suma 80.000 millones en inversión
Aragón llega a este anuncio en un momento de aceleración inversora que el Ejecutivo autonómico cifra ya en 80.000 millones de euros desde el arranque de la legislatura. La fotografía que dibuja el Gobierno de Aragón es la de una comunidad que, en apenas dos años y medio, ha pasado de competir por proyectos industriales “clásicos” a situarse en el radar de la tecnología y la computación, empujada por la llegada de centros de datos, infraestructuras digitales y empresas asociadas a esa cadena de valor.
En las últimas semanas se han sucedido anuncios de iniciativas ligadas a compañías y operadores del sector, junto a movimientos en ámbitos como la conectividad, el software avanzado o la industria de defensa. El relato institucional insiste en que este tipo de proyectos no solo aportan inversión directa, sino que activan un “ecosistema” de proveedores, servicios y empleo cualificado que multiplica el impacto en el territorio.
Ese giro tiene un segundo pilar: la formación. El Gobierno autonómico vincula la atracción de inversión a la capacidad de Aragón para generar perfiles técnicos, reforzando la oferta universitaria en titulaciones STEM y orientando parte de la Formación Profesional a ramas tecnológicas. El objetivo declarado es que el empleo asociado a estas inversiones —más especializado y mejor pagado— no se cubra solo con talento importado, sino que se traduzca en oportunidades para jóvenes aragoneses.