El MNAC niega nuevas humedades en los murales de Sijena y Aragón reclama su traslado urgente
El MNAC niega humedades en las pinturas murales de Sijena y asegura que las manchas son antiguas, mientras Aragón insiste en un traslado urgente.
El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y el Gobierno de Aragón mantienen abierto el pulso por las pinturas murales del Monasterio de Sijena tras las últimas discrepancias sobre su estado de conservación. El museo ha negado la aparición de humedades nuevas en la sala 16, donde se exponen los fragmentos, y asegura que las manchas visibles son “antiguas, documentadas y conocidas” desde antes de su instalación en los años noventa. Aragón, en cambio, responsabiliza al centro catalán de una “desatención evidente” y reclama el traslado urgente de las obras.
El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, afirmó que las humedades detectadas en una de las arcadas que sirven de soporte a los murales son “posteriores a la instalación” y que “eran desconocidas por el propio museo”. Según explicó, se descubrieron gracias al trabajo del equipo técnico nacional e internacional desplazado a Barcelona en julio, que realizó un exhaustivo levantamiento fotográfico con cámaras de alta resolución.
Olloqui sostuvo que “unas humedades suponen una afección más grave, sin duda alguna, que un traslado”, y defendió que el hallazgo demuestra la urgencia de la devolución. “Si el MNAC estuviera tan pendiente de la conservación como dice, no se habrían producido estas humedades”, recalcó, antes de añadir que el conjunto debe regresar a su emplazamiento original, donde alcanzará “su máxima expresión” como “la capilla sixtina del Románico”.
Desde el museo se subraya, sin embargo, que las manchas son antiguas y conocidas también por los técnicos aragoneses. Recuerdan que las pinturas han sufrido históricamente alteraciones de diversa índole, como grietas, reacciones químicas y manchas, y que así lo reflejan los informes de conservación elaborados durante años. El MNAC insiste en la fragilidad de las obras y en la necesidad de extremar precauciones antes de cualquier traslado.
En su intervención, Olloqui negó que las humedades supongan una afección irreversible. “Estas pinturas han demostrado fortaleza. Si soportan humedades, ¿cómo es posible que se cuestione que no puedan soportar un traslado?”, planteó. A su juicio, el hallazgo ratifica que las obras están en condiciones de ser devueltas y que las técnicas actuales permiten moverlas sin riesgos significativos.
El responsable autonómico también criticó la propuesta de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona de organizar un simposio internacional sobre el retorno de las pinturas, similar al que en 1998 abordó el caso del Guernica. Consideró la iniciativa “extemporánea” y defendió que “aplicar soluciones del siglo pasado a problemas del siglo XXI no tiene ningún sentido”.
En el terreno judicial, el Gobierno de Aragón espera que la jueza de Huesca se pronuncie sobre el cronograma de ejecución de la sentencia que ordena la devolución. La administración aragonesa ha planteado un calendario rápido, mientras que el MNAC propone plazos más largos —hasta 18 meses para los fragmentos más frágiles— con el fin de evitar daños.
Olloqui aseguró que el Ejecutivo autonómico trabajará “incansablemente” en la vía legal y en reforzar el respaldo social a la devolución. Según dijo, el presidente Jorge Azcón cuenta con “el máximo apoyo” de las instituciones aragonesas y del Parlamento, y existe una “enorme simpatía” en toda España hacia las aspiraciones de Aragón. Añadió incluso que percibe “una mayoría silenciosa” en Cataluña que entendería el retorno como un acto de respeto a los “derechos culturales” de los aragoneses.
El enfrentamiento se mantiene, por tanto, en dos planos: el técnico, con informes contradictorios sobre la existencia de humedades y la resistencia de las pinturas; y el político, con un Gobierno de Aragón decidido a acelerar el traslado y un MNAC que insiste en preservar la seguridad de un conjunto considerado una de las joyas del arte románico europeo.

